El gobierno japonés confirmó que llevó adelante una acción coordinada con el Departamento del Tesoro de EEUU para apuntalar el valor de yen, que durante los últimos días tocó su punto más bajo en 40 años. La operación — que implicó una compra masiva de yenes — lo que hizo disparar el precio de la divisa nipona — y puso bajo presión a la bolsa de valores japonesa.
EEUU confirmó una intervención conjunta con Japón para sostener al yen: la moneda se recupera con fuerza
La acción en conjunto se produjo luego de que la divisa japonesa tocara su punto más bajo en 40 años. En el mercado no descartan nuevas medidas.
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¿Por qué es tan importante el yen para la economía global?
El Ministerio de Finanzas de Japón señaló en un comunicado oficial que la intervención del viernes para comprar yenes, realizada conjuntamente con su contraparte norteamericana, "contrarrestó la volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del yen japonés en los últimos meses".
"No dudaremos en llevar a cabo nuevas intervenciones coordinadas", confirmó la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, este lunes a la prensa. Ayer, el presidente de EEUU, Donald Trump, dijo el domingo que su país estaba ayudando a Japón a apuntalar el yen como muestra de "amistad" y para contribuir a la economía mundial.
El yen se disparó más de un 1%, hasta situarse en 155,20 por dólar tras el anuncio, su nivel más alto desde principios de mayo y muy lejos del mínimo en cuatro décadas, cercano a 164, que alcanzó el mes pasado.
En su informe diario de este lunes, el Hang Seng Bank de Hong Kong mencionó que "los mercados ahora se encuentran en alerta máxima y están reevaluando el nivel de intervención, lo que provocó una fuerte caída en las posiciones cortas de yenes".
Además, explicó que la fuerte apreciación del yen "perjudica a los exportadores japoneses, por lo que la bolsa japonesa se encuentra bajo presión". Esta jornada, el índice Nikkei 225 cerró con una baja de 1,02%.
Una intervención de peso
Esta acción conjunta fue la primera desde la operación coordinada de 2011, tras el devastador terremoto de Japón. Según estimaciones del banco ING, "es probable que los japoneses vendieran entre u$s70.000 y u$s80.000 millones en los últimos tres días" para evitar que su moneda siguiera devaluándose.
"¿Por qué ahora? Quizás el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, consideró que la debilidad del yen estaba perjudicando a los bonos del gobierno japonés, lo que, a su vez, estaba afectando negativamente a los bonos del Tesoro", argumentaron los analistas del banco.
De todas maneras, afirmaron que esta intervención "no altera los fundamentos de una Reserva Federal cercana a una suba de tasas y de Tokio aplicando políticas monetarias y fiscales flexibles, lo que está presionando al yen".
Por ese motivo, les resulta "difícil de imaginar" que esa acción bilateral logre que el yen se ubique por encima de los 155 por dólar. Sin embargo, "también sirve como medida de contención", impidiendo que los inversores impulsen al yen por encima de los 160, "dando tiempo a Tokio para introducir políticas más favorables al yen".
Debido a sus tasas históricamente bajas, Japón fue durante las últimas décadas una de las fuentes de financiamiento más utilizadas por los mercados financieros globales, dando como resultado lo que se conoce como el carry trade del yen.
Por ese motivo, cualquier decisión tomada por el Banco de Japón (BoJ) respecto a las tasas de interés, o el gobierno nipón sobre sus políticas fiscales, tiene una importancia particular para la economía internacional.
Por ejemplo, un entorno más restrictivo por una fuerte suba de tasas del BoJ podría limitar la liquidez global, afectando primero a los activos de riesgo y los mercados emergentes, como Argentina. Por otro lado, una política fiscal demasiado laxa podría generar dudas sobre la sostenibilidad de la deuda soberana de Japón.
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