Estados Unidos flexibilizará su exigencia sanitaria para las importaciones de carne cocida, congelada y cubeteada de la Argentina. Así lo confirmó el viceministro estadounidense de Comercio, Peter Allgeier, a autoridades argentinas.
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La medida, es aún una norma en consulta y sería oficializada el 22 de julio, según los pasos procesales del comercio estadounidense. En concreto, la carne termoprocesada podrá contener cierto nivel de «jugo rosado» hasta ahora prohibido.
La industria argentina, en tanto es prudente aunque se muestra expectante ya que esta actitud estadounidense es una señal de que los problemas comienzan a solucionarse en el comercio de carne. Se espera que el año próximo pueda comenzar a negociarse la reapertura de las ventas de carne fresca.
«Es una decisión importante porque se van a poder exportar productos sin tanta cocción. Si bien estamos lejos del status que alguna vez tuvimos, la decisión estadounidense es un avance en el proceso de recuperación de los mercados», decía Stella Maris Martínez de la Asociación Industrias Argentinas de Carnes (AIAC), la entidad que nuclea a los principales exportadores de la Argentina.
El gobierno de los EE.UU. publicó recientemente el proyecto de norma que permitirá el ingreso de carne cocida congelada y cubeteada, cuyas siglas en inglés son IQF (Individually Quick Frozen). Según cifras oficiales, en el año 2000 las exportaciones de carnes argentinas cocidas tuvieron un volumen de 11.000 toneladas y un valor de 43 millones de dólares. «Ochenta por ciento de ese volumen es susceptible de transformarse en menos de tres años, en carne cocida con mayor valor agregado (IQF) y triplicar durante ese lapso el valor total exportado, alcanzando una cifra de 100 millones de dólares», decía el informe.
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