22 de enero 2004 - 00:00

EE.UU. gasta hoy y pasa la cuenta

Washington - El presidente George W. Bush se enorgullece de pensar en grande, ya sea en una reducción de impuestos de un billón de dólares, una enorme expansión del Medicare (seguro de salud para ancianos) o enviar estadounidenses a Marte. Pero, si hay un tema congruente en la Casa Blanca y el Congreso actuales, dicen expertos fiscales, es comprar ahora y pagar después.

El gobierno de Bush y el Congreso están contemplando compromisos que funcionan como hipotecas globo: peque-ños costos al principio y enormes cuentas a futuro. Funcionarios del gobierno afirman que los posibles problemas son exagerados y que los déficit declinarán significativamente como resultado de la restricción de gastos y un crecimiento económico más rápido, lo cual conducirá a ingresos fiscales más altos. Sin embargo, algunos funcionarios del gobierno dicen que están cada vez más nerviosos por las cuentas que se vislumbran.

Douglas Holtz-Eakin,
anteriormente economista jefe del Consejo de Asesores Económicos del presidente Bush y ahora director de la Oficina Presupuestaria del Congreso, advirtió que la creciente pila de cuentas por pagar podría volverse un lastre para el crecimiento futuro.

El déficit del presupuesto federal de este año probablemente se acercará a un ré-cord de 500.000 millones de dólares.
El presidente Bush ha prometido reducir esa cifra a la mitad en los próximos cinco años, un objetivo que muchos analistas dicen que es poco realista. Pero, aun cuando tenga éxito, consideremos las cuentas que podrían vencer después de eso.

La nueva misión espacial costaría sólo 1.000 millones de dólares en fondos nuevos en los próximos cinco años; 11.000 millones de dólares provendrán de otros programas de la NASA. Pero eso sería sólo un pago de enganche. El costo de establecer una base en la Luna para 2020, como propuso Bush, podría fácilmente ascender a 150.000 millones de dólares o más, dijo John E. Pike, director de GlobalSecurity.com, un grupo de investigación en Arlington, Virginia. El costo de una misión tripulada a Marte casi desafía esa proyección, pero, cuando el primer presidente Bush propuso una misión a Marte en 1989, las estimaciones eran de unos 400.000 millones de dólares. Consideremos el costo de eliminar el llamado impuesto sobre la herencia, que se supone que será retirado lentamente. Richard Kogan, economista del Centro para Presupuesto y Prioridades Políticas, un grupo de investigación de inclinación liberal, estima que la Tesorería perdería 26.000 millones de dólares en 2009, 60.000 millones de dólares cuando el impuesto sea eliminado totalmente en 2010 y más cada año después de eso. Asimismo, la mayoría de las reducciones de impuestos de Bush está programada para expirar en algún momento de la próxima década, pero el presidente ha prometido hacer casi todas ellas permanentes. De manera similar, veintenas de pequeñas exenciones fiscales son rutinariamente extendidas por el Congreso. La Oficina Presupuestaria del Congreso estimó el verano (bo-real) pasado que conservar todas estas estipulaciones fiscales incrementaría el déficit federal en 1,5 billón de dólares más para 2013.

Luego está el impuesto con el cual se pretendía evitar que los contribuyentes ricos usaran las deducciones y protecciones fiscales para proteger gran parte de su ingreso. La legislación que creó el impuesto no permitió que los ingresos fueran ajustados por la inflación, significando que millones de familias no ricas adicionales cayeran por debajo sus requisitos y enfrentaran impuestos significativamente más altos en los años siguientes. Legisladores republicanos y demócratas quieren impedir que eso suceda, pero el costo en ingresos fiscales perdidos hasta 2014 sería de más de 400.000 millones de dólares.

Las próximas grandes cuentas en vencer serán las del nuevo programa de medicinas con receta del Medicare, que el Congreso aprobó a fines del año pasado.

Legisladores republicanos conservadores están empezando a rebelarse.
«Hemos cambiado toda nuestra mentalidad», dijo la representante Sue Myrick, republicana de Carolina del Norte y presidenta del Comité de Estudio Republicano de la Cámara baja. «Provengo de un área donde la gente apoya real-mente la exploración espacial, pero están diciendo que debemos abordar los problemas internos primero. No podemos permitirnos seguir gastando de la forma en que lo hemos hecho y esperar salir bien librados.».

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