El gasto del consumidor en Estados Unidos subió inesperadamente en marzo, ya que una moderada inflación apoyó el poder de compra de los hogares, una señal esperanzadora para una economía que parecía haber perdido impulso hacia final del primer trimestre.
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El Departamento de Comercio dijo que el gasto del consumidor subió un 0,2 por ciento el mes pasado, tras una cifra de un alza de 0,7 por ciento en febrero, que no fue revisada. Los economistas encuestados por Reuters esperaban un comportamiento estable.
El consumo explica un 70 por ciento de la actividad económica estadounidense. Después de ajustes por inflación, el gasto se incrementó un 0,3 por ciento tras avanzar el mismo margen en febrero. Los detalles del gasto fueron incluidos en el reporte del producto interno bruto del primer trimestre que se dio a conocer la semana pasada.
El informe ofreció esperanzas de que el crecimiento del segundo trimestre probablemente no se modere de manera tan brusca como se teme actualmente. La economía creció a un ritmo anual de 2,5 por ciento en los tres primeros meses del año.
La producción del primer trimestre fue alentada por un considerable avance de 3,2 por ciento en el gasto del consumidor, a pesar de que en enero terminó un recorte impositivo a las nóminas de 2 por ciento.
Los ingresos personales subieron también un 0,2 por ciento tras un incremento de 1,1 por ciento en febrero. Los ingresos a disposición de las familias después de la inflación y los impuestos crecieron 0,3 por ciento tras el aumento de 0,7 por ciento en el mes previo.
Como el aumento de los ingresos igualó al del gasto, la tasa de ahorro -que es el porcentaje de la renta disponible que guardan las familias- se mantuvo sin cambios en el 2,7 por ciento.
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