13 de julio 2001 - 00:00

EEUU se declara atento, pero no piensa en un plan de ayuda

EEUU se declara atento, pero no piensa en un plan de ayuda
La crisis económica argentina tuvo nuevamente ayer una amplia repercusión en todo el mundo. El Fondo Monetario Internacional admitió su preocupación, aunque se mostró confiado en que el gobierno de Fernando de la Rúa podrá superar las dificultades. Expresiones similares fueron transmitidas por la Casa Blanca, que, no obstante, señaló que no planea por el momento entregar más fondos al país.

ESTADOS UNIDOS


«Nosotros estamos siguiendo la situación muy de cerca», dijo la asesora de Seguridad Nacional del presidente George W. Bush, Condoleeza Rice, en un almuerzo del Club Nacional de Prensa. «Es un tema de preocupación. No es, sin embargo, un asunto en el que no tenemos una sociedad con otros.»

«Todo el mundo siempre mira directamente a Estados Unidos en un momento como éste», dijo. «Pero hay otros países afectados, hay otros países que pueden ser parte de la solución.»

«Y así que esto no es sólo un esfuerzo de Estados Unidos. Yo creo que es un esfuerzo inter-nacional», expresó.

La asesora agregó que hay «conversaciones constantes» con el gobierno argentino sobre los pasos que necesita dar, y Estados Unidos espera que el gobierno pueda cumplir con sus nuevas medidas fiscales anunciadas el miércoles.

Un funcionario de alto rango del gobierno de Bush señaló, por su parte, que el Tesoro está observando la situación argentina de cerca y el secretario de ese organismo, Paul O'Neill, ya discutió con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, las nuevas medidas propuestas para el país. Y, al resaltar el anuncio del presidente Fernando de la Rúa de llevar el déficit fiscal a cero, agregó que «el gobierno argentino ha asumido la responsabilidad de implementar estos cambios».

Otras fuentes gubernamentales, mientras tanto, afirmaron que Estados Unidos no considera por el momento contribuir con nuevos fondos con la Argentina y que el gobierno de Buenos Aires tampoco hizo un pedido en ese sentido.
El ex presidente Bill Clinton, sin embargo, prometió gestionar ante Bush una ayuda especial para este país en caso de que no tenga éxito el nuevo plan de ajuste fiscal y el peso deba devaluarse.

FMI

Donald Mathieson
, economista del Fondo Monetario Internacional (FMI) experto en mercados emergentes, admitió que la situación económica en la Argentina es «una fuente de preocupación» en los mercados financieros, ya que los actuales sucesos en ese país y en Turquía comprometerán el acceso de otras naciones al mercado de capitales. El economista estimó también que una devaluación del peso argentino «reduciría el crecimiento» en el conjunto de la economía mundial.

En Brasilia, el jefe del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI,
Claudio Loser, pronosticó que la Argentina vivirá todavía «algunos días de turbulencias», pero luego logrará superar la crisis, sin que haya necesidad de dictar una moratoria o de devaluar el peso. Según el representante del Fondo, las turbulencias en el mercado financiero prose-guirán hasta que los inversores logren «asimilar» las medidas de cortes de gastos anunciadas por De la Rúa y Cavallo.

Loser opinó que el aumento de la tasa de riesgo-país de la Argentina, que ayer llegó a los 1.523 puntos, refleja las dudas del mercado sobre la capacidad del gobierno argentino de poner en marcha el plan de ahorro anunciado, pero manifestó su creencia en que «el ministro Domingo Cavallo y el presidente De la Rúa sí tienen la capacidad de implementar las medidas».

Indagado sobre la posibilidad de que el FMI libere créditos adicionales para ayudar a la Argentina a superar la crisis, Loser afirmó que «hasta ahora, este tema no está en consideración».

BRASIL


De la crisis también se hizo eco en Brasil el presidente Fernando Henrique Cardoso, quien debió salir a desmentir una crítica nota del diario «Jornal do Brasil», que indicaba que el Ejecutivo «quiere que la Argentina quiebre ya», dado que «el lento naufragio» del país vecino «es pésimo para Brasil desde el punto de vista económico».

«Abogamos ardientemente por que la Argentina resuelva sus problemas», dijo el mandatario en la ceremonia del 7° aniversario de la creación del real, que en las últimas semanas está sufriendo los embistes del mercado por la situación que reina en Buenos Aires. Agregó que «no es cierto que el gobierno esté esperando de brazos cruzados que se produzca una explosión», ya que esa situación sería «pésima para todos». Afirmó, en cambio, que lo que le interesa a Brasil es que la Argentina «se recupere» y abogó por el establecimiento de mecanismos de cooperación, aunque ello implique que haya que hacer «sacrificios puntuales» en intereses concretos para algunos brasileños.

URUGUAY


En Uruguay, el ministro de Economía, Alberto Bensión, señaló: «Confío plenamente en que el gobierno argentino será capaz de transformar intenciones políticas en un programa creíble a muy corto plazo, de modo que los mercados puedan reaccionar favorablemente». «Si la Argentina supera, como tenemos confianza, la situación de inestabilidad, el proceso de recuperación va a ser rápido y muy fuerte, y los temores de recesión que haya en los países vecinos se van a disipar muy rápidamente», agregó. Sin embargo, el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Diego Balestra, estimó que las medidas argentinas para contener el déficit fiscal tendrán un impacto negativo en Uruguay por su efecto recesivo, que reducirá las importaciones desde la Argentina. En Santiago, por otra parte, se informó que los presidentes de Chile, Ricardo Lagos, y de Uruguay, Jorge Batlle, estudian convocar una reunión de ministros de Economía del Mercosur, Chile y Bolivia para analizar la situación argentina.

ESPAÑA

En tanto, Miquel Nadal, secretario de Estado de Asuntos Exteriores de España, afirmó que el gobierno de Madrid ve «con preocupación» y sigue «al detalle» la crisis económica argentina, pero aseguró que la inversión española en América latina tiene una «vocación de permanencia». Nadal subrayó que ya hace tiempo que la economía argentina está en crisis y sin embargo nadie ha decidido marcharse de ese país y retirar su inversión. Calificó de «absoluta» la voluntad de permanencia de las empresas españolas en la Argentina y agregó que es mejor «desdramatizar» la situación actual.

Dejá tu comentario

Te puede interesar