Efecto Constitución: cede Kirchner y entrega más subsidios a trenes

Economía

Aunque el Presidente advirtió que se verán cosas raras hasta las elecciones (que ganará un pingüino o una pingüina, según él), como la batahola en Constitución por el atraso de los trenes de anteayer (con refriegas entre anónimos viajantes y la Policía), su método para salvar el trance ferroviario consistió en aumentarles los subsidios a las empresas que atienden el servicio. En la Casa de Gobierno, frente a las cámaras de TV, había dicho: si han hecho algo incorrecto, les meteré (a las empresas) una patada en el lugar que les corresponda. Por lo visto, les correspondía una palmadita y un adicional: el incremento de los subsidios (que, al parecer, alcanzan apenas para cubrir la plantilla salarial). Quiso el Presidente, al referirse a la protesta, que los manifestantes no se quejaran contra él, sino contra Carlos Menem y su política de los 90, lamentándose de que en aquellos tiempos nadie dijera nada por las privatizaciones. Tiene razón: ni siquiera entonces lo dijo él. Se ufanó de que ahora la gente viaja en tren porque trabaja, al revés de antes, explicación poco acabada: ¿acaso es culpa de la gente el mal servicio? Dijo también que trataba de garantizar un boleto bajo (si la gente trabaja y gana bien, ¿para qué el boleto a bajo precio financiado por el resto de los contribuyentes?) y en nada se refirió al sistema de subsidios que protege un monopolio garantizado con ocupación plena. De esto, en cambio, habló con cierto cinismo uno de los empresarios vinculados a la prestación del servicio, Sergio Taselli (asociado con los hermanos Cirigliano). «¿Pierde plata con la administración de los trenes?», le preguntaron. «No pierdo, pero tampoco gano», señaló para agregar casi cínicamente que «podría dejarles el negocio a otros empresarios mejores que yo». Los barones del subsidio, por lo visto, hasta se jactan de lo que no puede hacer nadie que compite lealmente: lograr que el mandatario los proteja diciendo que el calvario actual de los trenes es consecuencia de que viaja más gente. ¿Acaso alguien escuchó a los fabricantes de autos quejarse porque venden más vehículos o a los dueños de diarios porque venden más ejemplares? La verdad: casi un disparate derivado del fenómeno de regalar plata sin controlar exactamente cómo se gasta.

Más allá de las amenazas públicas hechas por el propio Néstor Kirchner, el gobierno no sólo no tiene en sus planes cercanos quitarle la concesión del ferrocarril Roca a la empresa Metropolitano, sino que, además, se decidió ayer aumentar desde junio los subsidios para la compañía. El dinero de más que se girará a la empresa que maneja Sergio Taselli será para pagar los aumentos a los trabajadores ferroviarios, sin incrementar la tarifa actual, al menos hasta el primer semestre de 2008.

Igual beneficio lo recibirán los mismos concesionarios para la explotación del Belgrano Sur, así como las empresas Trenes de Buenos Aires (TBA), Ferrovías y Metrovías. En todos los casos, no se exigirá a cambio del aumento de sueldos, el compromiso de más inversiones, sino que se tratará de dinero exclusivamente destinado al pago de salarios. Por esto, en los próximos días, los concesionarios deberán enviar al Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada primero y a la Secretaría de Transporte de Ricardo Jaime después, el listado de operarios de los diferentes trenes, para que a partir de allí el gobierno calcule cuánto le corresponde a cada compañía para que reciba luego el dinero.

El aumento de los sueldos de los empleados de los ferrocarriles, cerrado ayer en el Ministerio de Trabajo, será de 16,5% como piso, más liquidaciones extras y la reducción de la jornada laboral. Además, el acuerdo incluye un pago de $ 25 diarios por viáticosy otros $ 92 por la pernoctada. En total, el incremento alcanza un promedio de 22%, lo que implica un esquema similar al que vienen cerrando los gremios cercanos a Hugo Moyano, cumpliendo el acuerdo que el camionero aprobó con el gobierno para las paritarias de este año: 16,5% nominal, que con extras supera 20%.

  • Retroactividad

    El acuerdo de ayer lo firmaron la Unión Ferroviaria y las empresas licenciatarias del servicio, que convinieron, además, que el pago sea retroactivo al 1 de enero pasado. Este convenio salarial estará vigente hasta el 28 de febrero de 2008; y, según Trabajo, terminará con la ola de huelgas con la que amenazaban los empleados de los ferrocarriles si no se firmaba el aumento. O al menos ésta era la situación antes de los incidentes de Constitución del martes pasado.

    Aún no está claro, a partir de esta alza salarial, a cuánto llegará el incremento de los subsidios que ya desde junio se destinarán a los ferrocarriles; pero en el caso de la empresa Roca, se supone que el dinero destinado sería de no menos de 750.000 pesos mensuales más (unos $ 10 millones anuales más si se toman en cuenta también los aguinaldos y las vacaciones, que también son cubiertas con los aportes oficiales).

    En la actualidad, los subsidios al Roca llegan a los $ 400 mil diarios, lo que implica una erogación de unos 12 millones de pesos mensuales. El subsidio se elevó este año, a cambio de mantener en 45 centavos la tarifa más económica, ya que el año pasado era de unos 300 mil pesos diarios.

    Esta política de mantener congelada la tarifa e incrementar los subsidios fue implementada desde que Néstor Kirchner llegó a la presidencia. Incluso dentro de los giros mensuales hay un ítem que incluye más dinero aportado por el sector público, a cambio de una mejora en la infraestructura ferroviaria.
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