Los commodities agrícolas sufrieron ayer los efectos de la crisis financiera mundial. La soja cerró con una baja cercana a 2%, y los especialistas prevén que en el corto plazo no se observará una recuperación en los precios de los granos, los cuales ya se encontraban atravesando un período de fuerte depresión.
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El crack financiero confirmado ayer ocurrió en una semana que tenía expectativas alcistas para los granos, ya que el viernes pasado el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) había informado sobre existencias de soja, maíz y trigo inferiores a las previstas el mes pasado.
De hecho, esta tendencia morigeró la caída para la soja, que ayer cotizó a u$s 433,22 por tonelada (baja de 1,91%) para la posición noviembre en el Chicago Board of Trade (CBOT).
El maíz sufrió un descenso de 0,22% (cerró a u$s 221,25 por tonelada) y el trigo incluso tuvo un aumento de 1,08% (u$s 267,13). La baja del maíz fue moderada por el efecto del huracán Ike sobre los cultivos del Medio Oeste estadounidense; en tanto que la suba del trigo encuentra motivos en la cobertura de posiciones en un mercado sobrevendido.
El desplome de los mercados mundiales confirma que no habrá pronta recuperación para los granos, que este año habían logrado precios récord, con una soja que apenas hace dos meses trepó por encima de los u$s 600 por tonelada. En el caso del trigo el techo fue u$s 470,33 por tonelada, el 27 de febrero, en tanto que el maíz llegó a u$s 310,22 por tonelada el 26 de junio pasado.
El escenario ya no es el mismo: buenas condiciones climáticas en Estados Unidos, fortaleza del dólar y caída del petróleo son los principales factores que presionan desde hace varias semanas los precios de los granos a la baja. La incertidumbre en los mercados tras la quiebra de Lehman Brothers potenciará la curva negativa. «Algunas instituciones financieras necesitan dinero fresco: uno de los medios de conseguirlo es liquidar sus posiciones en las materias primas», calculó Bill Nelson, de Wachowia Securities.
«En corto plazo dos o tres meses los precios de commodities del agro tendrán tendencia estable o a la baja. Luego deberá haber un rebote, pero no alcanzará para recuperar las pérdidas», evaluó a su vez Ernesto Ambrosetti, jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural.
Volatilidad
Por su parte, Ricardo Baccarín, de Panagrícola, opinó que «esta semana habrá aún más volatilidad. Es un momento de incertidumbre, en el que no hay refugio seguro para las inversiones y los granos también se ven afectados por esta situación».
Por su parte, César Gagliardo, director de la consultora Artegran, da por descontado que ahora «China pondrá en práctica una retracción de las compras», por lo que «hay que ver en qué medida ajusta la demanda». «De aquí en adelante, la tendencia (en el CBOT) será entre normal y a la baja. Lo que actúa como amortiguador de las caídas es que los stocks de granos están bajos», agregó.
En lo que respecta a la plaza local, el mercado argentino volvió ayer a quedar exento de los movimientos en Estados Unidos. Nuevamente, las operaciones fueron escasas, con una soja a $ 860 la tonelada (baja de 0,58%). El maíz, en tanto, marcó subas de 4,53% y el trigo una caída de 1,65%. «La Argentina no está siguiendo a Chicago, en gran medida porque el gobierno no otorga ROE verde (registros de operaciones de exportaciones de granos) para vender al exterior, por lo que se opera menos», indicó Ambrosetti.
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