Efecto Santa Cruz: salen a desactivar otras huelgas

Economía

Las paritarias con diferentes gremios parecen destrabarse, pero por una simple razón: tras los recientes acontecimientos en Santa Cruz, el gobierno quiere evitar que cualquier reclamo salarial derive en paros. Por ello la presión a empresas y, en menor medida, a dirigentes gremiales para que rápidamente lleguen a un entendimiento. En esta situación se hallan los gastronómicos, comercios y trabajadores de neumáticos. Hasta para la crisis de Santa Cruz anoche se buscaba una rápida solución. El flamante gobernador, Daniel Peralta, condicionaba su viaje a Buenos Aires al avance de las negociaciones entre el ministro Carlos Tomada y los dirigentes sindicales. La oferta que destrabaría el conflicto: subir el básico a 600 pesos como máximo.

El gobierno, desde el Ministerio de Trabajo, intentará desde hoy acelerar las negociaciones paritarias con dos gremios clave, para mostrar avances en las muy demoradas discusiones por los aumentos salariales para 2007. Se trata de los gastronómicos y el comercio, que esta semana deberían destrabar las conversaciones y cerrar su acuerdo con las empresas del sector.

La intención, tal como adelantó ayer este diario, es que al menos en las discusiones salariales que se manejan dentro de la cartera que dirige Carlos Tomada, el grado de conflictividad baje y se reduzcan las protestas callejeras y los paros de actividades que amenazan con multiplicarse.

Para esto el Ejecutivo deberá dar por terminado definitivamente el acuerdo que hace algo más de un mes cerró con Hugo Moyano para que los incrementos salariales, al menos en su versión nominal, no superen 16,5%. De hecho, los gastronómicos, de llegar a un acuerdo esta semana, firmarían un alza de sueldos con un piso de 21%, porcentaje que podría ser incluso mayor. El sindicato de Luis Barrionuevo, del que dependen unos 180.000 trabajadores, pide un alza de 30%, bajo la amenaza de comenzar la próxima semana con paros de actividades en los restoranes y hoteles de todo el país. Desde Trabajo se asegura, sin embargo, que la situación no es tan compleja como la muestra el gremio, y que los empresarios estarían a punto de reconocer un alza salarial levemente por encima de 20% que ya había obtenido Barrionuevo.

  • Mercantiles

    Más simples parecen las negociaciones que también desde hoy retomarán en el ministerio de Tomada los mercantiles de Armando Cavalieri que reclaman un aumento de 22%, pero que podrían cerrar con un porcentaje cercano (pero superior) a 16,5% acordado entre Moyano y Néstor Kirchner.

    Además, este gremio obtendría un pago extra de 1% como piso por antigüedad.

    El mejor escenario para el gobierno sería entonces cerrar la semana mostrando que estos dos sindicatos, que agrupan a más de 400.000 personas, terminaron sus paritarias sin paros.

    También eran buenas las expectativas que había desde el ministerio por la marcha de las discusiones entre los trabajadores del neumático agrupados en SUTNA y las empresas del sector (al menos en Pirelli y Bridgestone). El gremio reclama un alza de 38%, pero oficialmente se espera que haya algún tipo de flexibilidad para acercarse a la oferta que ya habrían realizado las empresas y que se acercaría a 25% de aumento. Lo cierto, es que el sindicatoen este marco no amenazaríacon paros o movilizaciones,salvo en el caso de Fate, que tendría un conflicto extra.

    En el resto de las negociaciones, el panorama es menos alentador para el gobierno. A raíz del fracaso en las discusiones salariales que llevan más de un mes, los gremios de empleados telefónicos y del subte convocaron a medidas de fuerza para esta semana, mientras que los trabajadores de la carne iniciaron ayer un paro de 48 horas. También se encuentran estancadas las paritarias salariales con los sindicatos de choferes de colectivos.

    Los trabajadores de la carne realizaron una manifestación frente al Mercado de Hacienda de Liniers en reclamo de un sueldo básico de 2.600 pesos, un alza de salarios de 30% y convocaron a cortes de rutas a nivel nacional, quema de cubiertas y paros selectivos en los principales frigoríficos.

    FOETRA, el gremio de los telefónicos convocó ayer a un paro para jueves y viernes próximos que podría afectar los servicios que se prestan por operadoras y los de informaciones; a los que se podrían sumar movilizaciones contra los grandes clientes de las empresas telefónicas.

    Desde Trabajo se intentará desde hoy que las negociaciones con Telefónica y Telecom vuelvan a encarrilarse, y evitar los paros y movilizaciones, precisamente el escenario que el gobierno quiere evitar a toda costa. Los telefónicos piden una mejora salarial de 25%, y el manteniendo de la reducción en la jornada laboral en media hora. Las empresas ofrecen un alza de 16%, pero incluyendo en ese porcentaje el impacto de los 30 minutos menos de actividad que realizarían los telefónicos con el nuevo convenio. Las dos empresas aseguran tener datos concretos sobre la pérdida de productividad que generó la reducción de 30 minutos implementada desde 2006, consecuencia negativa que se profundizaría este año.

  • Subtes

    Por su parte, el gremio de los trabajadores del subte prepara medidas de fuerza a partir de pasado mañana cuando finalice la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo,aunque la modalidad será definida en las próximas horas.

    La audiencia entre el sindicatoy Metrovías convocada por la cartera laboral fue levantada y pasó para el miércoles a las 16, tras la cual si no hay acuerdo, el gremio tomará una medida de fuerza. En el caso de los conductores de corta y media distancia, alineados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) reanudarán hoy a las 15 las negociaciones con las distintas cámaras empresarias. El gremio, que agrupa a más de 50 mil choferes de colectivos de corta y media distancia reclama una mejora salarial de 20%, que por ahora es rechazada por los empresarios. En junio próximo está previsto que las empresas y el gremio arranquen con las paritarias para los 15 mil choferes de larga distancia.

    En todos los casos del transporte, en realidad lo que se está esperando es conocer a cuánto llega el subsidio que el gobierno está dispuesto a darles a las empresas para enfrentar estos incrementos, y luego definir cuál será el alza de las tarifas que se aplicarán al público.

    Finalmente, el gremio que agrupa a los trabajadores petroleros espera una nueva convocatoria del Ministerio de Trabajo para retomar el diálogo con las empresas. El llamado llegaría hoy a la Federación Argentina Sindical de Petróleo y Gas Privados, para que las partes se encuentren el jueves.
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