Las empresas de la cadena agroindustrial saben que la promesa de campaña de baja de retenciones quedó en eso,y lejos está de convertirse en una realidad, pero se contentan con una macro ordenada y en este escenario piden condiciones para producir más y mejor con financiamiento e infraestructura.
El agro deja en stand by el reclamo por retenciones y pide por créditos e infraestructura
En vez de enfatizar la baja de retenciones que quedó en promesa de campaña, se propusieron hablar de eficiencia, en línea con los mandatos internacionales, producir más y mejor para un mundo demandante de alimentos.
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Los empresarios agropecuarios más destacados dieron su visión de lo que se viene en los próximos meses.
"Se instaló el cambio cultural de déficit cero", indicó Javier Goñi, gerente General de Ledesma, en un encuentro de empresarios de la cadena con la prensa. Y con esta premisa que se ha convertido en mantra del Gobierno, los referentes del campo saben que lejos quedó la posibilidad barajada un año atrás.
En su lugar hablan de eficiencia, en línea con los mandatos internacionales, producir más y mejor para un mundo demandante de alimentos.
Destacan la necesidad de mejorar la infraestructura pese a que el Gobierno haya hecho el mayor recorte de la historia en ese ítem. Piden por una mejora en la hidrovía y por rutas que trasladen su producción nacional y no sólo eso, también ser el carril de Brasil para llegar a China más fácil.
Con un escenario en donde el sector energético se presenta como la esperanza de la Argentina, el campo, el tercer productor de alimentos más grande del mundo y principal actor para el ingreso de divisas busca redefinirse en un contexto de precios internacionales bajos, desafíos climáticos, metas ambientales y por qué no aportar al desafío de generar energía a partir de biomasa.
Metas del campo
Algunas de las premisas que se imponen son viejas conocidas, como la importancia del "agregado de valor". "Es un sector que claramente puede potenciar el ingreso de divisas de la mano del agregado de valor y a eso estamos apostando cada uno de los integrantes o los eslabones que son parte del sector", indicó Juan Farinati, presidente de Bayer.
En ese sentido, Marcos Bradley, director regional Latam de Syngenta, graficó: "El sector hoy es un gran contribuyente a la economía de la Argentina. El 20% del PBI, 60% de las exportaciones, pero si miran las divisas netas que ingresan al país, que es lo que se exporta menos lo que se importa el sector agro-bioindustrial aporta el 83% de las divisas. Sectores como la minería, del que tanto se habla, aportan el 9%".
"Entonces hay una distancia muy grande entre la capacidad que ya tiene el sector en Argentina con el resto de los sectores y, eso hay que destacarlo", remató.
Más allá de que la Argentina es el tercer país más grande en producción de alimentos, Bradley subrayó que de la mano del ajuste macro "hay muchísimo potencial y cosas que podríamos hacer".
"Tenemos una diversidad de productividad y una capacidad de producir cosas desde ciencia, tecnología, producción primaria pero también fibras, alimentos, biocombustibles, bioenergía, startups de tecnología. Hay muchísimo más para dar, el sector es mucho más complejo que el campo nada más", señaló.
Así quedó definido en un encuentro del sector con la prensa en el contexto del Coloquio de IDEA, del que participaron Mariano Bosch, Cofundador y CEO de Adecoagro; Juan Farinati Presidente y CEO Bayer; Hernan Busch - Lider de la división Agro del Banco Galicia; Juan Lariguet, Presidente Corteva; y Federico Lufft, Vicepresidente de Milicic.
También estuvieron: Manuel Santos Uribelarrea, fundador y CEO MSU Agro; Ignacio Lartirigoyen, fundador de Lartirigoyen; Luis Colmegna, gerente General de Lartirigoyen; Javier Goñi, gerente General de Ledesma; Marcos Sabelli, Ceo de Profertil; Ricardo Yapur, presidente de Rizobacter; Marcos Bradley, director Regional Latam de Syngenta; y Gustavo Armendáriz, director de Tempra S.A.




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