25 de marzo 2003 - 00:00

El Central lanza plan pro crédito

La ausencia de crédito es un tema que desvela al equipo económico. Para intentar destrabarlo, el Banco Central prepara una batería de medidas que apunta a facilitarles el acceso al mercado a muchas empresas que hoy están excluidas.

Tal como adelantó Ambito Financiero, el próximo jueves el directorio del Banco Central intentará aprobar un nuevo régimen que flexibiliza el esquema de previsiones para la cartera comercial. Básicamente, no se permitirá que los bancos analicen la situación de las compañías según el flujo de fondos del negocio, sino a través de criterios objetivos, tal como está vigente para la cartera de consumo (individuos).

Los bancos deberán analizar el tiempo de retraso en el pago de las empresas, sin fijarse en otros factores que dan lugar a opiniones subjetivas. Claro que los plazos de retraso permitidos para las compañías (antes de ser consideradas morosas) serán mucho más laxos que los vigentes para la cartera de individuos.


• Encajes

El Central ya comenzó a dar algunos pasos para flexibilizar el crédito, al reducir los encajes del sistema financiero. El esquema, definido en la Comunicación «A» 3.905, dispuso una reducción del nivel obligado de inmovilización de fondos por cada peso de depósito que reciba el banco.

La medida busca aumentar la masa prestable que tienen los bancos, ya que tendrán más fondos disponibles para colocación.

La anunciada apertura del «corralón» también apunta en esa dirección, ya que se busca eliminar las incertidumbres que aún subsisten sobre el funcionamiento del sistema financiero. En un escenario de menores interrogantes, sostienen los bancos, habría más posibilidad de destinar la liquidez excedente al crédito.

Hay otras medidas que están en plena elaboración del BCRA:

Se modificará la valuación de los títulos públicos en cartera de los bancos: es un pedido del FMI. Apunta a que reflejen el valor de mercado para no «inflar» artificialmente los balances. La adecuación será «extremadamente gradual», según reconocieron en el Central.

Reducirán exigencia de capital a los bancos: el esquema argentino obliga a los bancos a poseer 11,5% de capital por el volumen de activos (fundamentalmente créditos) propios. Esta norma es considerada demasiado dura para recuperar la capacidad prestable, por lo cual sería reducida a cerca de 8%, el mínimo exigido por las normas de Basilea.

Los bancos podrán tomar mayor participación en acciones de empresas: según la legislación vigente, sólo pueden tener hasta 12,5% de participación en una compañía. Pero ante la crisis, les permitirán incrementar este capital para que se «asocien» con la entidad en problemas.

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