21 de enero 2003 - 00:00

El dólar complica las nuevas construcciones

Con un dólar a $ 3,21, el incipiente boom de nuevas construcciones en countries y barrios privados se complica.

A mediados de 2002, lanzarse a construir, por metro cuadrado (oscilaba en u$s 600 durante la convertibilidad) pasó a costar u$s 250 en promedio. Pero, la caída de la divisa norteamericana en las últimas semanas encareció entre u$s 50 y u$s 60 cada metro cuadrado.

Para edificar en junio del año pasado una casa de 100 metros cuadrados, era necesaria una inversión de u$s 25.000 y ahora se debe calcular 24% más; es decir, u$s 31.000.

No es tan buen negocio ya para los tenedores de dólares iniciar en este momento una nueva construcción. Los inversores que quieren apostar al ladrillo tienen en cuenta dos posibilidades:

1) Que el dólar aumente.
Quienes sostienen esta hipótesis detuvieron sus planes de construcción. Si el dólar sube efectivamente, podrían construir a menor costo en dólares. Los materiales en los corralones sufrirían inflación en los precios, pero el ajuste llegaría más tarde que la cotización del día (y no se traslada totalmente la suba de la moneda norteamericana al costo). Lograrían, de esta manera, mejores precios.

2) Que el dólar continúe bajando.
Esta es una probabilidad que sostienen muchos inversores y la que más perjudica al sector de la construcción. Muchos tenedores de dólares se pasarían a pesos e invertirían en plazos fijos. Si continúa en baja el dólar, con pesos podrán comprar más dólares, que servirán para adquirir más material, cuando vuelva a apreciarse. Este plan es riesgoso, puede no darse en el corto plazo.

Sucede también una tercera posibilidad, que es la de los que ya están construyendo. Cuando el dólar en marzo rozaba los $ 4, muchos inversores interesados en ladrillos compraron todo el material y lo guardaron. En ese momento, la constante inflación en los insumos para la construcción y la falta de crédito impulsaron la vuelta del «acopio» -desaparecido desde 1989- y la entrega de materiales por adelantado a pagar con precios indexados hasta 30 días después para los clientes con pesos.

•Ahorro

Ambos mecanismos impulsaron levemente las ventas, aunque en promedio sólo llegaron a ser, en junio, 50% de los niveles de 2000 y 2001. El acopio se utilizó como una especie de «ahorro» para los compradores con dólares en mano.

Los que continúan construyendo pero compraron los materiales por etapas perdieron. Ahora, les queda apostar a la suba o baja del dólar. Los countries y barrios privados fueron los más beneficiados. Se vendieron terrenos y por día, hasta fin de año, se iniciaron una o dos nuevas construcciones. El nuevo dólar complica ahora las decisiones de un sector que claramente se vio beneficiado cuando la cotización era de $ 3,6.

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