1 de junio 2015 - 12:02

El Ejecutivo apunta a efecto de paritarias en comicios

El ministro de Economía, Axel Kicillof, tiene un plan "bomba" aunque este plan no es para que la economía le estalle a quién le suceda sino para intentar ganar las elecciones y, según parece, este viene cumpliéndose con bastante éxito.

La demora en concretarse los aumentos paritarios no obedeció solamente a discrepancias entre empresarios y trabajadores. El Gobierno se ocupó de frenar acuerdos que superaran el 30% (aunque luego terminó convalidándolos vía artilugios) lo que provocó una postergación de los principales acuerdos salariales. Por otra parte, mantiene el dólar planchado provocando una sensación de tranquilidad económica.

"Tenemos que llegar a agosto y a octubre con la economía recuperada a full", explican en la Casa Rosada.

La economía ya está mostrando algunas señales positivas y eso que aún "todavía no vino lo mejor", se entusiasman en Gobierno en referencia al impacto de los aumentos salariales. Recién la semana pasada se terminaron de cerrar las paritarias de gremios importantes como la Unión ObreraMetalúrgica, Unión Personal Civil de la Nación, y Obreros de la Construcción y Empleados de Comercio, cuando el año pasado a fines de marzo varios gremios habían alcanzado a un acuerdo, es decir dos meses antes.

La demora en los incrementos profundiza la pérdida del poder adquisitivo del salario, que según fuentes sindicales fue del orden del 5% el año pasado. De acuerdo a un trabajo elaborado por el Observatorio del Derecho Social que dirige la CTA "la caída del salario real en el promedio general fue de 3,8%", aunque admite que los trabajadores registrados del sector privado tuvieron retrocesos reales de 5,5% en relación al año 2013, en tanto los trabajadores del sector público se redujeron 3,1%.

El informe de la entidad gremial que dirige Hugo Yasky indica que en algunos casos "se han registrado aumentos muy significativos en las paritarias del 2014 (aceiteros, azucareros, comercio, camioneros, subte), que en otras actividades apenas se ha mantenido el salario real (metalúrgicos) o incluso se han experimentado retrocesos (transporte automotor, docentes, administración pública)", consigna la central obrera.

Sin embargo, para el Gobierno la demora en concretar las paritarias tendría un efecto político importante, porque los aumentos comienzan a cobrarse a partir de este mes, cuando muchos trabajadores recibirán subas que superen el 20% contra una inflación de 2% mensual.

Además a fines de julio y/o comienzos de agosto, se percibe el medio aguinaldo, justo antes de las elecciones primarias.

Como consecuencia del efecto combinado de los aumentos acordados en las paritarias, los retroactivos y el aguinaldo, los asalariados van a tener un aumento considerable en sus ingresos en los tres próximos meses.

Tomando un ejemplo de la categoría más baja de un empleado de comercio, con números redondeados para hacerlo más fácil, el sueldo en mano que cobró a principios de mayo fue de unos $ 6.900, en tanto en junio percibirá unos $2100 pesos adicionales dado que el sueldo se eleva a unos $ 9.050 como consecuencia del aumento de las paritarias y el retroactivo del aumento no cobrado en abril pues la suba rige a partir de ese mes.

A principios de julio va a cobrar en mano casi $ 12.000 pesos, como consecuencia del aguinaldo, unos $ 5.050 más que los que cobró a comienzos de mayo. Y a principio de julio va a recibir unos $ 9.500, casi $ 2.600 más que en mayo, como consecuencia del pago de una cifra no remunerativa por única vez de unos $ 1.500. 

En algunos casos empresas han otorgado sumas adicionales a cuenta de "futuros aumentos salariales" de donde puede ser que cobren un poco menos. De todas maneras, el "efecto riqueza" no se diluirá.

Algunas señales ya se perciben. Las cantidades vendidas por los comercios minoristas subieron 1,7% en mayo frente a igual mes del año pasado, impulsadas por el mejor dinamismo de rubros como 'Electrodomésticos' y 'Muebles' por ejemplo, según informó CAME.

Como la capacidad de ahorro de los trabajadores es limitada este incremento en el poder adquisitivo tiende a volcarse al consumo que además el gobierno facilita a través del Plan Ahora 12. 

A modo de ejemplo, un trabajador podrá gastar unos $ 10.000 en total para la adquisición de un televisor y una heladera pagando una cuota por 12 meses inferior a $ 900 mensuales.

También podrá anticipar el pago de sus vacaciones de este verano por unos $ 560 mensuales por persona para ir a Brasil (aéreo y hotel incluido por una semana). Si contemplamos un grupo familiar la cuota por 18 meses no supera los 2.300 pesos mensuales. 

Un indicador a tener en cuenta es el Índice de Confianza al Consumidor de la Universidad Di Tella, que es un buen termómetro social de las expectativas. La confianza de los consumidores subió 4,1% en mayo respecto de abril y 44,4% en términos interanuales. 

En síntesis, y frente a un escenario electoral que se polariza, las expectativas del Gobierno son que la gente tienda a privilegiar lo obtenido frente a la incertidumbre de lo que vendrá.

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