27 de septiembre 2001 - 00:00

El gobierno se endeuda más con los argentinos

Las dificultades para obtener crédito en el mercado inter-nacional obligaron al gobierno a reducir la deuda externa argentina en el último año: hacia fines de junio de este año el monto que el Estado debía a los residentes del resto del mundo se ubicó en $ 82.637 millones, $ 1.789 millones por debajo del stock adeudado a fines de junio del año pasado, Sin embargo no hay nada que festejar. Semejante caída sólo fue posible porque a la vez creció en $ 10.000 millones la deuda en bonos del gobierno nacional con los residentes del país, es decir, con los argentinos, que no se computa dentro de la deuda externa. Efectivamente, según los datos del balance de pagos difundidos ayer por el Ministerio de Economía, la deuda con no residentes cayó 2,1% en el año ($ 1.789 millones), pero sólo la deuda en títulos públicos con argentinos creció en nada menos que $ 10.909 millones entre junio del año pasado y junio de este año. Hacia junio de 2000, el gobierno mantenía una deuda de $ 36.391 millones en bonos con residentes del país. A junio pasado, este pasivo creció 30% a $ 47.300 millones.

En junio de 2000, el total de deuda en títulos circulando en la Argentina ascendía a $ 92.782 millones. De ese monto, 39% estaba en manos locales. El resto (60%) estaba en poder de tenedores extranjeros. A fines de junio del actual año, el monto total de títulos públicos en el mercado (interno e internacional) era de $ 96.681 millones, es decir, $ 3.889 millones mas que hace doce meses. Pero, de ese monto, 48,9% está en manos de residentes y 51% en manos de extranjeros. Es decir, creció en 10 puntos porcentuales la participación de los tenedores locales en la deuda pública documentada en bonos. En cambio, se redujo en $ 6.500 millones la deuda en títulos cuyos tenedores sean residentes del resto del mundo.

Este cambio de manos de la deuda pública da cuenta de que, si el país entrara hoy en default, el daño sería inmenso, porque la mitad de estos títulos está en poder de argentinos. Y si el riesgo-país sigue en los niveles actuales, un porcentaje cada vez mayor estará en manos de tenedores locales, es decir, gente cuya actividad económica se realiza dentro del país.

A su vez, otro dato que agrava las consecuencias de un escenario extremo donde el país debiera devaluar, es que en el último año tuvo un importante crecimiento la deuda en dólares. Según los datos oficiales, actualmente 98,6 por ciento del total de títulos públicos está en dólares y sólo 1,4 por ciento en pesos. Esto es, se deben $ 95.326 millones en bonos en dólares y apenas $ 1.355 millones en moneda nacional. Mirando un año hacia atrás, 95 por ciento de los títulos estaba en dólares y 5 por ciento en pesos. Los bonos en pesos ascendían a $ 4.589 millones.

Como era de esperar, después de los últimos blindajes que obtuvo la Argentina, la deuda con organismos internacionales creció 27.8 por ciento en el último año. A junio de 2000 el país adeudaba $ 19.417 millones a estos organismos. A junio de este año, esta deuda creció a $ 24.821 millones, es decir, sufrió un aumento de $ 5.404 millones. De ese monto, $ 8.250 millones se le adeudan al FMI, $ 907 millones más que hace tres meses (al 31 de marzo pasado a este organismo se le debían $ 7.343 millones). Otros $ 7.651 millones se le deben al BID, $ 8.893 millones al BIRF y $ 28 millones a Fonplata. En cambio, entre junio del año pasado e igual mes de este año, las tenencias de títulos públicos de extranjeros se redujo $ 6.530 millones ante el fantasma constante del default.

• Deuda total

Si se incluye al sector privado, la deuda externa total del país, esto es, la deuda con no residentes en la Argentina, asciende a $ 142.309 millones, lo que registra una merma de $ 1.548 millones con respecto a la deuda externa total (pública y privada) existente a junio del año pasado. En este monto no se incluye la deuda con los argentinos, que sólo en el sector público supera los $ 50.000 millones (incluyendo otros pasivos que no están en títulos, como deuda con proveedores o bancos locales).

Del total de deuda externa, 58 por ciento está corresponde al Estado, 25,6 por ciento al sector privado y 16,3 por ciento al sector financiero. Esto muestra un aumento en la participación del sector privado en la deuda externa: hacia fines de 1991, 86 por ciento de la deuda con el exterior eran compromisos del sector público, mientras que apenas 5,7 por ciento correspondía al sector privado.

Asimismo, según se desprende del informe oficial, durante el segundo trimestre del año el déficit de cuenta corriente alcanzó a u$s 1.006 millones, lo que representa una mejora interanual de u$s 443 millones respecto de igual período del año pasado. Por otra parte, el trabajo asegura que la renta de las inversiones directas en la Argentina se estimó en u$s 573 millones, ubicándose 16,4 por ciento por debajo del igual período del año anterior y 11,6 por ciento menores a las del primer trimestre de 2001.


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