Esta semana se entra en la recta final para el tratamiento del proyectomás complicado que tiene hoy el gobierno en el Congreso: el presupuestonacional para el año 2001. Como si no alcanzaran las protestas de losgobernadores peronistas, y algunos de la Alianza por los recortes en fondos asubsidios y provincias, la lista de pedidos para incrementos de partidas puedellegar este año a una cifra récord. Raúl Baglini, presidente de laComisión de Presupuesto y Hacienda, ya tiene sobre su escritorio una pila derequerimientos de todos los sectores que, de ponerse en práctica, incrementaríanel gasto del proyecto enviado por el gobierno en unos $ 2.000 millones. Sia esto se le suma la negativa de las provincias a aceptar las reduccionesplanteadas en los subsidios y fondos, la diferencia es superior a los $ 2.900millones entre las actuales exigencias y lo que indica el equilibriopresupuestario.
Dentro de esa lista de pedidos que el mendocino ya recibió se encuentrandesde cuestiones «curiosas», hasta los problemas más duros que incidirán en ladiscusión de este años. Por ejemplo, la lista de Baglini incluye unpedido que monseñor Rubén Di Monte, arzobispo de Luján, le envió a lacomisión para que el Congreso habilite una partida especial en el presupuesto afin de terminar la reparación de las cruces de 1.500 kilos que coronan las dostorres de la basílica de esa ciudad, una de las cuales se cayó hace un tiempopor falta de mantenimiento. El monto no es alto y, aunque sume más problemas aldebate, Baglini ya resolvió otorgarlo. Esa acción será parte de unapolítica de acercamiento de Presupuesto y Hacienda a la Iglesia que comenzóhace dos semanas cuando Baglini, pasó por Roma, de regreso de laAsamblea Anual del FMI en Praga y almorzó en la embajada argentina ante laSanta Sede con Miguel Espeche Gil, embajador, y 33 obispos.
Dentro de la misma lista están todos los pedidos de la región patagónicacomo el mantenimiento del subsidio completo al consumo de gas en esa zona. Esosignificará incrementar la partida en $ 40 millones. También hay un pedidosimilar para que se mantenga la exención total al impuesto a los combustiblespara la región. Muchos más complicada aún es la situación de algunosministerios y áreas de gobierno. La Corte Suprema de Justicia, por ejemplo,ya está reclamando $ 300 millones más de lo que se asignó en el proyecto depresupuesto original y el Congreso, que parecía colaborar en la austeridad conun hachazo de $ 70 millones en sus partidas, acaba de aclarar que no estádispuesto a aceptar esa merma en sus fondos. Esto será sólo un ejemplo delo que se encontrarán mañana en Presupuesto y Hacienda Mario Vicens, MiguelBein y Nicolás Gadano cuando inauguren la discusión del proyecto depresupuesto. Y en la batalla por mantener los subsidios estarán tantofrepasistas, como radicales o peronistas. En este tipo de discusionesnormalmente no es el partido el que manda sino la región geográfica.
Para muestra bastan la declaraciones del nuevo presidente provisionaldel Senado -ahora en los hechos vicepresidente de la Nación-el misionero MarioLosada: «No comparto algunos lineamientos del presupuesto para el añopróximo -dijo-hablé con Fernando de la Rúa y acordamos mecanismos parasuplir los recortes que afectan a las economías regionales. Voy a seguirdefendiendo el Fondo Especial del Tabaco -otra de las cajas provincialesque José Luis Machinea decidió reducir-y la contribución al presupuesto va aser por otros mecanismos que reemplacen ese intento de recorte», explicó.
Optimismo
Frente a esto no resultó extra-ño que hasta el presidente de la Cámara, RafaelPascual, un delarruista ortodoxo ya dice: «El proyecto del presupuesto2001 será sancionado en tiempo y forma, pero con modificaciones. Esto será enla primera quincena de noviembre», dijo con optimismo. Frente a esaposición están parados muchos frepasistas, como Darío Alessandro y unalegión de radicales que se oponen a consagrar un nuevo ajuste en el gasto ymucho menos en las provincias. En el peronismo la situación está al borde deuna declaración de guerra.
Reunión tras reunión los gobernadores, diputados y senadores peronistassiguen ratificando su decisión de rechazar el presupuesto 2001 si no seintroducen cambios: «Nuestra bancada no está dispuesta a aprobarlo si no seaceptan cambios significativos que demuestren una mejora en la relaciónNaciónprovincias», dijo ayer Humberto Roggero, jefe del PJ en Diputados. «Elgobierno ha demostrado con este presupuesto que prefiere cumplir con elextranjero y con los organismos de crédito internacionales antes que sumir loscompromisos que tiene con las provincias», dijo. Para sus críticas el PJ sebasa en la comparación entre las transferencias que se realizaron el año pasadoy éste. Por ejemplo, las transferencias corrientes al sector privadodescenderían el año próximo 0,3%, al sector público también tendrían una mermade 1,1%, mientras que al sector externo se elevan en 44,8%.
Los peronistas protestan también porque la distribución del gasto seinclina hacia una suba en los servicios de la deuda de 16,2% y en el Ministeriode Relaciones Exteriores de 13% mientras que el Poder Legislativo tiene unapoda de 15,2%, Defensa de 1,1%, Educación de 0,1% y Desarrollo Social de 5,8%,aunque allí nominalmente las partidas han sido aumentadas. No deberíaresultarle extra-ño al PJ el incremento de los fondos para cubrir el serviciode deuda cuando en 2001 se deberán pagar $ 11.000 millones de intereses. «Lógicamenteque el presupuesto siempre provoca un disturbio grande como para ahoraagregarle más complicaciones. Pero hay que entender que esta estructura no vamás», dijo ayer el peronista Oscar Lamberto, uno de los diputadosdel grupo «economicista» -como gustan llamarles en el Congreso-y por eso nosiempre bien querido por sus compa-ñeros de bancada. «Casi todas lasentidades -sectores de Estado en idioma presupuestario-tienen todo sugasto en personal. Tenemos una estructura que es absolutamente inviable. Laúnica forma de armar de nuevo la estructura es con un presupuesto base cero,pero eso hoy es políticamente imposible. Pero hay que entender que entre elpago de las jubilaciones, intereses de la deuda y los sueldos estatales se nosva todo el gobierno», señaló.
De todas formas Lamberto, que hoy participará como informante enJujuy en la reunión de gobernadores peronistas con los bloques parlamentariospor el presupuesto 2001, tampoco se privó de atacar los recortes que Machineaintrodujo en el proyecto: «Nos vamos a seguir oponiendo a los recortesen los fondos provinciales que se incluyeron en el presupuesto 2001. Va a sermuy difícil que la Nación le pueda sacar fondos a las provincias».



