7 de diciembre 2001 - 00:00

El mercado ya está devaluando: 10 a 25%

El mercado ya está devaluando: 10 a 25%
El ministro Domingo Cavallo acusó al Fondo Monetario Internacional por la cesación de pagos que amenaza al país, aunque los vencimientos grandes de la deuda que no se podrían cubrir serán desde el 14 hasta el 19 de diciembre.

Sacar dólares desde la Bolsa (se compran aquí acciones de empresas que cotizan en Buenos Aires y se venden en Wall Street a un precio más bajo que el local) representa el máximo de devaluación observada: 25%. Es una operación legal para sacar divisas porque no afecta a las reservas argentinas ya que se ingresa un cheque contra fondos inmovilizados en bancos locales, sin efectivo, y otro adquirente compra en el exterior utilizando dólares propios. Se prefieren papeles de empresas petroleras para esta costosa operación que permite tener dólares en el exterior que se compran a 1,25 peso.

Por eso la Bolsa aquí operó ayer más de $ 24 millones cuando el lunes pasado sólo lo hacía por 4 millones. Debido a esta operatoria ayer logró una suba de 10,58% y crecieron las cotizaciones 25% en los 4 días de esta semana, lo cual sería contradictorio en un país en crisis agudizada. También suben empresas de primera línea que no cotizan con el exterior porque hay afán de la gente de tener algún activo -acciones, inmuebles, autos-antes que tener fondos inmovilizados en bancos.
  
Con menos devaluación ayer las casas de cambio vendían los dólares a $ 1,10 pero había que pagarlos con pesos argentinos en efectivo. O sea, aquí la devaluación es 10%. Esos comercios cambiarios no tienen reposición porque no les venden dólares pese a que ayer ofertaban adquirirlos a $ 1,08.

En Uruguay son pocas las casas de cambio que aceptan pesos argentinos. Las que negocian pagan 10 pesos uruguayos por cada peso argentino y los venden a 14,50 pesos uruguayos para cubrirse de una devaluación, lo que representa un muy exagerado "spread" de 45%. Si un argentino quiere comprar en Uruguay dólares con pesos, le cuesta $ 1,36. O sea, la devaluación aquí alcanza a 36%.

El mercado ya devaluó de hecho porque no se consigue comprar 1 dólar con 1 peso, porque el Banco Central no vende dólares. De hecho, la convertibilidad ha cesado en la realidad.

El mercado actúa con la seriedad que no tiene el gobierno. Por caso, operar entre $ 1,08 (compra) y $ 1,10 (venta), equivale a una devaluación de 10% que es lo que tendría que devaluar el gobierno si luego piensa dolarizar la economía porque al Banco Central le faltan entre 10% y 15% de reservas para convertir en dólares todo el circulante.

Los bonos provinciales y el LECOP nacional -demasiado lento aquí el gobierno para instrumentarlos porque se distrae en gestiones internacionales imposibles-se cotizaban ayer por arriba del peso. Por 100 patacones se recibían 105 pesos en cheque. El LECOP tendrá más fuerza pero se demora su generalización porque hay muy pocas láminas impresas. Los bonos no tienen convertibilidad al dólar pero son un buen medio de pago para el movimiento financiero.

Domingo Cavallo viajó anoche a Washington pero con la suerte ya echada. Sería un milagro que el Fondo Monetario Internacional destrabara el préstamo de u$s 1.260 millones que denegó y que podría detener el default total que se avecina la próxima semana. Lo más grave que acarrean Cavallo y el gobierno es que no tienen en marcha ninguna medida de austeridad que impacte afuera y muestre como que se están haciendo esfuerzos para nivelar el gasto con el ingreso estatal.

Cavallo sigue cosechando oposición en el gobierno. El justicialismo pediría su decapitación a un De la Rúa que duda. El Presidente lo despidió exigiéndole que no se pelee en Washington y le recordó un artículo del Código Penal que sanciona al funcionario que negocia muy mal para el país.

El nuevo Parlamento, con la asunción de los electos en octubre, no logra anular las últimas medidas del Congreso anterior que -presionado por los empleados-derogó la rebaja salarial de 13 por ciento para empleados de ambas cámaras legislativas cuando sí rige para el resto de la administración pública. Es una muy clara señal observada en los Estados Unidos de que los políticos argentinos, aunque se esté destrozando el país, son incapaces de soportar presiones y siguen cayendo en demagogias a costa del ingreso del Estado que es deficitario. No sólo eso: también el anterior Congreso le legó a este nuevo una «jerarquización de cargos» entre empleados. Estas medidas en un solo organismo del Estado cuestan un aumento del déficit general del país en 15 millones por año.

En vez de afrontar nuevas medidas serias y anunciarlas, el gobierno sigue haciendo hablar al presidente De la Rúa y a su ministro de Economía, Domingo Cavallo. No sirve.
   
Hay medidas obvias. a) Se pueden sacar 10.000 dólares del país por miembro de la familia aunque sea un bebé. Claro, para qué hacerse odiar si el que los saca ya los había extraído del sistema financiero. Pero nadie retira más de 1.000 pesos o dólares aunque invoque viajes. b) No está sujeto a tope para extraer el que colocó fondos después del 1 de diciembre. También es obvio si se arriesgó a engrosar su cuenta en un banco, pudiendo haber retenido la liquidez.

Mañana sábado operarán los bancos, porque la gente quiere abrir cuentas de ahorro. Pero técnicamente el sistema bancario está colapsado. Se tarda hasta 3 días en transferencias inclusive entre sucursales del mismo banco.


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