La semana comenzó de mala manera. Si bien las Blue Chips, tras algunas dudas en la primera media hora de operaciones, estuvieron del lado ganador durante todo el resto del día, cerrando en 10.645,38 puntos, con una mejora de 0,2%, para el resto del mercado las cosas no fueron fáciles. Según la medida más amplia que da el S&P 500, el día finalizó con una pérdida de 0,49%, a la que mucho contribuyó el NASDAQ retrocediendo 1,96%. Luego de seis ruedas consecutivas de baja para las tecnológicas, muchos esperaban ver un día alcista para estas empresas. Al menos éste era el ambiente que se respiraba en el premercado, y que llevó a que en los primeros 15 minutos el NASDAQ ganara 0,9%. El problema es que de ahí en más las acciones se fueron desangrando lentamente y para cuando sonó la campana del NYSE, el mercado electrónico marcaba su séptima rueda seguida en baja, algo que no se veía desde diciembre de 1998. Por si esto no fuera suficiente, el cierre de ayer marca la primera vez desde el 17 de abril en que el índice queda debajo de la línea de los 2.000 puntos (algo importante para quienes siguen el análisis técnico), mientras que el volumen negociado volvió a retroceder, haciéndose apenas 1.100 millones de papeles en el NYSE y 1.560 millones en el NASDAQ. De manera estricta debería decirse que las advertencias de caídas en las ganancias de Level 3 Communications (que reverberó en Global Crossing, Lucent y Nortel), la advertencia de la gente de Merrill Lynch sobre las perspectivas de Micron Technology y el nerviosismo sobre lo que reportaría Oracle luego del cierre de las operaciones fueron los catalizadores de la nueva baja del NASDAQ. Por el lado de las subas, la estrella fue General Motors, responsable de casi 2/3 de lo ganado por el promedio industrial, a caballo de un artículo publicado el fin de semana, en el que uno de los directivos de la firma presentó un panorama mejor que el esperado. Algo más atrás estuvieron United Technologies (la empresa ratificó su expectativa de ganancias) y Honeywell (tal vez rebotando luego de la caída de las últimas jornadas al frustrarse la fusión con GE). Si bien la visión puntual del mercado es importante, esto no alcanza a explicar por qué desde el 7 de este mes las acciones tecnológicas han perdido 12,16 por ciento de su valor. Tal vez hoy las cosas anden mejor (para los comprados), luego de que Oracle anunciara una ganancia levemente por encima de lo que esperaban los analistas y se recuperara en el "hafter hours".
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