25 de noviembre 2003 - 00:00

Emigrados argentinos giran ya u$s 184 millones por año

Emigrados argentinos giran ya u$s 184 millones por año
Washington - Un fenómeno singular se está percibiendo y que fue reflejado por un informe ayer del Banco Interamericano de Desarrollo: las personas que emigraron de América latina están girando fondos a sus países de origen (básicamente a familiares, según la forma de remesas) cerca de u$s 40.000 millones anuales, monto que supera inclusive las inversiones directas a la región. Este particular «ingreso de divisas» que se registra está comenzando a crecer fuerte en la Argentina y confirma que la región sigue exportando una porción creciente de su fuerza laboral, según estudios divulgados ayer.

Un dato refleja la creciente importancia de esta conducta: la renta generada por los latinoamericanos trabajando en Estados Unidos los convertiría, si fueran un país independiente, en la segunda economía de la región. Así lo graficó el presidente del BID, Enrique Iglesias, para ilustrar el fenómeno. El funcionario, que inauguró ayer un seminario para examinar la importancia de las remesas como instrumento de desarrollo, dijo que el flujo financiero es positivo para mitigar la insuficiencia de ahorros y de inversiones en la región debido a la estrechez del mercado laboral. Pero luego admitió que «este esquema de desarrollo no es el preferible» para ningún país.

• Visión conservadora

Tres cuartas partes de las remesas que llegan a Latinoamérica son enviadas desde Estados Unidos, y el resto llega desde la Unión Europea y Japón, señaló Donald Terry, gerente del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), un fondo autónomo administrado por el BID.

En esta década, el monto acumulado de las remesas a América latina y el Caribe podría llegar a los 450.000 millones de dólares, desde una visión conservadora según datos del Fomin. México, que sigue siendo el mayor receptor de remesas, para setiembre de este año había superado con creces los casi u$s 10.000 millones que recibió en 2002, un monto que representó el doble del total de sus exportaciones agrícolas ese año.

En Ecuador, la mayor parte de los receptores están concentrados en sectores con ingresos de entre 250 y 500 dólares por mes y una alta proporción de personas con educación secundaria. Estos grupos representan más de una cuarta parte de la población. En El Salvador, 28% de los adultos recibe remesas de familiares en el extranjero y la mayoría también se ubica en sectores con ingresos bajos y medios, característica que se repite para gran parte de Latinoamérica.

En 2002, el total de las remesas pasó de u$s 32.000 M, de los cuales u$s 10.500 M a México, 4.600 M a Brasil, 2.431 M a Colombia, 2.206 M a El Salvador, 2.111 M a República Dominicana, 1.689 M a Guatemala, 1.575 M a Ecuador, 1.288 M a Jamaica, 1.265 M a Perú, 1.138 M a Cuba, 931 M a Haití, 770 M a Honduras, 759 M a Nicaragua, 235 M a Venezuela, 184 M a Argentina, 134 M a Costa Rica y 104 M a Bolivia. Se estima que unos 7,5 millones de mexicanos y tres millones de centroamericanos viven en Estados Unidos, mientras unos 600.000 colombianos y 150.000 venezolanos emigraron en los últimos tres años, más de medio millón de ecuatorianos salieron de su país entre 1999 y 2001, y en los últimos dos años se acentuó el éxodo de argentinos y uruguayos, según datos citados por expertos participantes en el seminario.

El Fomin está impulsando y financiando la constitución de microempresas en todos los países que reciben flujos importantes de remesas, a fin de canalizar una parte de los flujos hacia inversiones reproductivas y creación de empleos.

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