Empieza un fin de semana de cumbres para salvar el sistema económico mundial
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El índice japonés Nikkei se derrumbó un 10 por ciento, su peor caída de un día desde el colapso de 1987, y esta semana descendió casi un 25 por ciento.
Las bolsas de Islandia, Rusia, Austria, Indonesia, Rumania y Ucrania tuvieron que cerrar a causa de los desplomes de sus acciones.
"Es como si el sistema financiero hubiera perdido su capacidad de funcionar", comentó Mike Lenhoff, jefe de estrategias de mercado de Brewin Dolphin en Londres.
La crisis se cobró su primera víctima entre las instituciones financieras de Japón: Yamato Life Insurance Co., que no cotiza en bolsa, llegó a deudas por 2.700 millones de dólares. El Gobierno consideraba reforzar a los bancos más pequeños.
En el centro de la escena estará la reunión del G7, que tendrá lugar más tarde, y la junta que mañana tendrán los ministros del G20, grupo que incluye a las grandes economías emergentes, como Brasil.
Los ministros y banqueros enfrentan intensas presiones para coordinar una respuesta que ayude a recuperar la confianza en el sistema financiero.
"Es tiempo de deshacerse de todo lo que hay en el problema y en tal medida que la 'sorpresa y conmoción' quiebren el ciclo actual de pánico", sostuvo Charles Diebel, estratega de Nomura, en una nota a sus clientes.
La firma de inversiones británica F&C dijo que la reunión del G7 podría ser de una "importancia realmente monumental".
La crisis que comenzó con el colapso del mercado de la vivienda de Estados Unidos ha destruido a prestamistas desde Wall Street hasta Islandia. La mayoría del mundo desarrollado está al filo de una recesión y a la gente le preocupa perder sus ahorros y sus empleos.
La semana pasada, las autoridades de Estados Unidos aprobaron un rescate bancario por 700.000 millones de dólares y los bancos centrales de todo el mundo recortaron el miércoles las tasas de interés al unísono.
Sin embargo, los mercados crediticios siguen profundamente complicados. Los bancos se desesperan por proteger sus capitales, mientras que el costo de los préstamos interbancarios en dólares sigue siendo alto. Hoy, las tasas para préstamos interbancarios en dólares a tres meses volvían a elevarse.
Como resultado del caos, el Tesoro de Estados Unidos planea comenzar a inyectar capitales a los bancos de su país este mes, según una fuente del ámbito del que emergen las políticas financieras y familiarizada con el pensamiento de Henry Paulson, secretario del Tesoro.
La nacionalización parcial de los bancos ampliará el rol del Gobierno de Estados Unidos, que se convertirá en el prestamista e inversor de último recurso.
Las políticas de Estados Unidos se habían enfocado en comprar los activos tóxicos de los bancos.
Muchos analistas señalaron que un refuerzo del capital de los bancos sería una manera más directa de romper con el congelamiento de los mercados de crédito, que también ha estancado los nuevos préstamos a consumidores y compañías.
Gordon Brown, primer ministro de Gran Bretaña, dijo que otros gobiernos deberían seguir el ejemplo del suyo y poner dinero en los bancos problemáticos y ofrecer garantías por cientos de miles de millones para persuadir a los bancos que comiencen a prestarse entre ellos.
"Debido a que es un problema global, requiere una solución global", escribió en el periódico The Times.
El Fondo Monetario Internacional está listo para prestar dinero a países golpeados por la crisis crediticia y para activar un mecanismo de financiación de emergencia usado por primera vez durante la crisis de Asia, de la década de 1990.
El primer ministro japonés, Taro Aso, dijo que su país propondrá en la reunión del G7 que el FMI ayude a Islandia, una idea a la que, hasta ahora, el país del Atlántico Norte se ha resistido.
Islandia ha tomado el control de sus mayores bancos y suspendido todas las operaciones de su bolsa, mientras lucha por esquivar la amenaza de una bancarrota nacional.
La isla, que sólo tiene 300.000 habitantes, es un caso típico del auge global de los créditos que terminó reventando. Sus bancos se expandieron dramáticamente en el extranjero, los inversionistas hicieron fuertes apuestas en su moneda de alto rendimiento y entró dinero extranjero para proyectos locales.
Los problemas de Islandia fueron objeto de burla en el sitio de subastas por internet eBay, donde alguien puso a todo el país a la venta.




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