21 de noviembre 2003 - 00:00

Empresas, mejor que el gobierno: salen de default y suben los bonos

Empresas, mejor que el gobierno: salen de default y suben los bonos
Los bonos corporativos también dejaron fuertes ganancias, en muchos casos superiores a las de las acciones. Un extenso informe elaborado por el Deutsche Bank revela que la suba promedio en los precios fue de 88% entre agosto de 2002 y noviembre de 2003, destacándose algunos títulos con subas de hasta 233% en el período, como el caso de Acíndar.

Llama la atención la suba de las cotizaciones que tuvieron algunas compañías que continúan en default, como los casos de TGS (subió 202%), Movicom y Telecom Argentina (subió 160%). Los precios de estos títulos están adelantando un rendimiento pos-default cercano a 10%. Es decir que una vez que estas compañías completen la reestructuración estarían en condiciones de volver al mercado de capitales.

• Principales características

Otro fenómeno destacable es que muchos acreedores se desprendieron de los bonos soberanos que mantenían en cartera y los cambiaron por títulos de deuda corporativa. Ya el año pasado estos títulos presentaban mejores perspectivas que los soberanos, ante los pasos de las empresas para reestructurar su deuda.

Estas son las principales características que está mostrando la deuda corporativa, de acuerdo al informe que efectuó el Deutsche en un extenso trabajo de 140 páginas:

La mayor parte de las empresas están haciendo «tremendos esfuerzos» por reestructurar: pero los progresos hasta ahora fueron «moderados». La mitad de los principales emisores de deuda está en proceso de renegociación y en algunos casos lo completaron. Representa unos u$s 31.500 millones. La otra mitad está aún en proceso de armado de la propuesta o esperando un nuevo esquema regulatorio (como ocurre con algunas compañías de servicios públicos).

El tema principal es el «cash flow» de las compañías: en promedio, 60% de la caja que -en promedio-generen las compañías en los próximos cinco años estará dedicada a servir la deuda. Accionistas argentinos se muestran más proactivos que los extranjeros para iniciar las negociaciones de reestructuración e incluso a inyectar capital.

La reducción nominal de la deuda asciende en promedio a 30%: es menor a lo que se estimaba un año atrás, según lo que reconoce el Deutsche. En términos de valor presente neto, un concepto que también influye a la hora de las decisiones de los inversores, la pérdida sube hasta 45%.

Aumentó notoriamente el tamaño del mercado secundario: como un importante número de bancos y acreedores en general vendió sus portafolios de deuda corporativa, aumentó la cantidad de títulos que cotizan en Wall Street. Al mismo tiempo, se produjo la entrada de fondos de mercados emergentes y de aquellos vinculados a activos de alto riesgo (high-yield) les dieron más dinámica al trading.

Todavía hay oportunidades para aprovechar: sin embargo, los márgenes de rentabilidad con la compra de títulos corporativos son ahora muy inferiores. «Estimamos que aún pueden conseguirse ganancias de 5 a 15% participando en la reestructuración de deuda de las empresas», lo que asegura el trabajo.

Además, habrá que esperar que los procesos de renegociación se desarrollen para obtener resultados favorables.

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