19 de enero 2001 - 00:00

En la Legislatura se discuten $ 25 millones

En la Legislatura se discuten $ 25 millones
Aníbal Ibarra enfrentará una dura puja por asegurarse $ 25 millones más en el presupuesto de este año. El jefe de Gobierno porteño tratará de incluir en las sesiones extraordinarias de la Legislatura porteña la aprobación del convenio que le permitirá cobrar de la Nación regalías por lo que se juegue en la Capital.

Sin el visto bueno de la mitad más uno del ex Concejo Deliberante, no tendrá vigencia (y por lo tanto, no podrá percibir) el acuerdo que suscribió el Ejecutivo distrital con Lotería Nacional y Graciela Fernández Meijide, mediante el cual 30% de lo que se recauda de apuestas en la ciudad pasará a engrosar las arcas del Tesoro local.

La cifra ascenderá diez puntos en 2002 y trepará a 50% al año siguiente. Hasta el momento, todo el dinero que se jugaba en jurisdicción metropolitana iba a parar a manos del Ministerio de Desarrollo Social y la Capital Federal no recibía un centavo.

Ayer, el intento del frepasista chocó con el primer escollo. En diálogo con este diario, Jorge Srur, vice de la Legislatura y referente de Encuentro por la Ciudad, anticipó la escasa predisposición de su bancada a homologar el convenio que, a su modo de ver, tiene un obstáculo insalvable: el casino flotante.

«Ratificar ese pacto equivaldría a 'blanquear' la existencia del polémico barco, al cual Ibarra pretende cobrarle royalties en el marco del mismo convenio», comenzó el legislador belicista, quien recordó que los dueños españoles -Cirsa- han sido investigados en la península por manejos supuestamente poco trasparentes de divisas. La investigación, a cargo del juez Baltasar Garzón, no tuvo avances como consecuencia de un cuestionado acuerdo comercial con el grupo Francos.

«El jefe de Gobierno -avanzó Srur-incurre en una gran contradicción, casi escandalosa. Acaba de promulgar la ley de Juego que incluye, precisamente, una cláusula destinada a cerrar la ruleta porque viola la Constitución porteña, en la cual está prohibido el funcionamiento de los casinos privados en la ciudad y sus aguas jurisdiccionales».

Los votos de la oposición pasaron a ser fundamentales, no sólo para habilitar la discusión en el recinto, cuando se reanuden las extraordinarias el 15 de febrero. El oficialismo tendrá dificultades para votar el convenio, pues está dividido en lo que respecta a juegos de azar. Nadie puede dar garantías de que conseguirá el visto bueno de la Legislatura con su propia tropa de 25 legisladores.

Imprescindibles

Hay un antecedente importante. La UCR no avaló la ley de juego -que reglamenta las apuestas-porque no quería cederle a Ibarra una recaudación extra que le permitirá manejar «caja» en años electorales. En esas condiciones, la Alianza no puede asegurar que mantenga disciplinados a sus 25 miembros. La rebelión de los radicales alejaría al Frepaso de los 31 votos que precisa para homologar el acuerdo.

Los 20 diputados de Encuentro por la Ciudad -que ya colaboraron con la sanción de la ley de juego-se convirtieron en imprescindibles, pero no están dispuestos a ceder en este terreno, si en el medio está el casino que ellos quieren cerrar por «ilegal».

Por si fuera poco, Carlos Chacho Alvarez está muy inquieto por el crecimiento que podría tener Ibarra, gracias al ingreso de divisas por las apuestas. No resulta «marketinero», desde el punto de vista electoral, aparecer relacionado con la ruleta acuática. Sospecha que la cuestión puede transformarse en un pretexto para que sus adversarios hagan campaña señalando las contradicciones entre lo que decía el Frepaso sobre el casino flotante -al cual calificó de «símbolo de la nefasta década menemista»y el interés indisimulable del jefe porteño por sacarle rédito económico.

Dejá tu comentario

Te puede interesar