El Senado demostró ayer que no hay límites en el actual Congreso a lo que pareciera ser una pulsión autodestructiva. Nunca como en estos días senadores y diputados de todos los partidos, casi sin excepciones, aceptaron aprobar y dictaminar sobre todos los proyectos pedidos por el Poder Ejecutivo sin debates previos. Ayer en el Senado se emitieron en minutos los dictámenes del Presupuesto nacional 2006, las dos leyes de prórroga de impuestos que vencen el 31 de diciembre, la renovación de la Ley de Emergencia Pública y la ratificación del decreto que modifica la Ley de Convertibilidad disponiendo el pago total al FMI con las «reservas de libre disponibilidad».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hoy a las 10 el Senado comenzará una maratónica sesión -que puede prolongarse hasta mañana- para sancionar sobre tablas todos esos proyectos. Debe llegar a tiempo, inclusive, para que varios de ellos pasen inmediatamente a la Cámara de Diputados y así se conviertan en ley. Aunque no se descartaba que el miércoles 28 también hubiera sesiones para terminar de sancionar el paquete.
Se sabe que termina el año y deben sancionarse proyectos clave como el Presupuesto 2006 o la prórroga de impuestos; que a eso se agregaron los apresuramientos presidenciales por cancelar deuda al FMI mediante un decreto que debe ser ratificado sí o sí por el Congreso ya que tomar una medida de ese tipo por DNU no soporta el más mínimo análisis constitucionaly que hasta para terminar de cerrar el círculo se le agregó ayer otra prórroga -más ampliación de facultades- de la Ley de Emergencia Pública, cuando hasta ahora el gobierno sólo hablaba de renovar únicamente un capítulo de esa norma que le permitía seguir negociando en 2006 con las empresas de servicios públicos. Pero el caso de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado ayer superó cualquier imagen preexistente sobre la abdicación del Congreso de sus facultades. En 10 minutos esa comisión emitió el dictamen de todos los proyectos que hoy llevará al recinto. El chaqueño Jorge Capitanich comenzó esa reunión sin mencionar siquiera que estaban invitados para explicar los proyectos el secretario de Hacienda, Carlos Mosse; el subsecretario de Presupuesto, Raúl Rigo; y el subsecretario de Ingresos Públicos, Mario Presa. Se infirió que, como en el caso de Martín Redrado, titular del Banco Central, en relación con el decreto sobre el pago al FMI, su presencia no se consideró necesaria. Pero ni un integrante de la oposición preguntó por qué no estaban. Minutos después se pusieron los expedientes sobre la mesa y comenzaron las firmassin debatirlos. La sesión prevista para hoy comenzará a las 10 con la ratificación del decreto de necesidad y urgencia con el que Néstor Kirchner dispuso el mecanismo para cancelar los u$s 9.810 millones que se adeudan al FMI. Una vez aprobado pasará inmediatamente a Diputados donde, se estima, se sancionará a lo sumo mañana. Los diputados mientras tanto estarán debatiendo desde la misma hora para sancionar la ampliación de cupos para la exención de impuestos a la importación de gasoil; la exención a IVA para las ferias y congresos y la ley que promueve la capitalización de pymes permitiendo eximir de Ganancias a los dividendos reinvertidos. Al mismo tiempo van a convertir en ley cada uno de los proyectos del Ejecutivo que el Senado les envíe sancionados.
Dejá tu comentario