17 de junio 2003 - 00:00

En país sin definiciones depósitos ya no crecen

Hace 3 meses que dejaron de crecer los depósitos de público y empresas en bancos. Una muestra de falta de confianza, más teniendo en cuenta que el dinero en circulación es cada vez mayor por la emisión que el Banco Central efectúa para impedir que el dólar caiga. Por un lado, bajó tanto la tasa, 10% anual para un plazo fijo a 30 días, que no atrae inversores. Pero la ausencia de definiciones del gobierno juega un rol importante. Por caso, sigue demorada la reforma bancaria y hoy no se sabe qué patrimonio tienen los bancos, cuántos amparos deberán pagarse a ahorristas y si serán compensados por la pesificación. El crédito así tardará en reaparecer. Ya el aumento del PBI se está desacelerando. Ayer, en Olivos, Néstor Kirchner estuvo cuatro horas reunido con Roberto Lavagna y Alberto Fernández. Hoy al mediodía anunciarán medidas. Sólo se concentrarían en asignarle destino, seguramente planes sociales, para el excedente de recaudación de mayo y junio.

En país sin definiciones depósitos ya no crecen
El crecimiento de los depósitos de público y empresas está estancado desde hace tres meses en valores cercanos a los 60.000 millones de pesos. Si bien hay un aumento de las colocaciones a plazo fijo, en realidad provienen de la liberación del «corralón», por lo que en definitiva no significan el ingreso de nuevos fondos al sistema.

Esta señal de falta de confianza aleja más la posibilidad de un rápido retorno del crédito al sector privado y su impacto en la actividad económica. De hecho, si esta tendencia se mantiene, es de prever que en 2004, el crecimiento del PBI se amesete, sin crédito interno como para motorizarlo.

A fin de marzo el total de colocaciones en entidades financieras ascendía a $ 59.900 millones y a fin de mayo, trepaba a 63.500 millones. Sin embargo, este incremento era casi exclusivamente debido a depósitos reprogramados liberados y que se volcaron (con el CER incorporado) a plazo fijo. Sin este efecto «corralón», desde marzo que prácticamente no hay ingresos de fondos frescos en las ventanillas de los bancos.

Varias razones explican la menor confianza existente hoy en la plaza:

• Por un lado, las elecciones y la falta de definiciones en temas clave como el rumbo económico del gobierno no alientan a que se vuelquen fondos a colocaciones a tasa. Precisamente la baja rentabilidad que ofrecen, 10% anual a 30 días, ya no es incentivo o premio para ahorristas.

• Pero detrás de esto está un problema crucial aún sin resolución: la reforma del sistema bancario. Hoy a las entidades no les conviene paradójicamente crecer en depósitos ya que no tienen aplicación. No tienen claras su situación patrimonial y las exigencias de capital (requisitos del Banco Central aún no definidos); tampoco si serán compensados por la pesificación ni cuánto deberán pagar de amparos en las próximas semanas. Por eso es que si ofrecen 10% de tasa por depósitos a inversores, va a pérdida ya que no tiene contrapartida seguramente.

• Al mismo tiempo, está creciendo la economía «cash». Ya sea por la vigencia del impuesto al cheque como por factores arriba mencionados como elecciones, y dudas sobre los pasos de Kirchner, cada vez más el circulante aumenta y no llega a los mostradores de los bancos. La emisión que el Central hace para sostener el dólar no termina yendo a las entidades, sino que engrosa los billetes y monedas en circulación.

Marketing

Hasta ahora, podría suponerse que esta reticencia a llevar fondos a bancos iría desapareciendo a medida que se vayan conociendo eventuales acuerdos con el FMI a largo plazo, y avances en la restructuración de la deuda. Pero sin reforma del sistema financiero -hoy con un patrimonio negativo de $ 7.000 millones-, difícilmente surja el crédito.

Las líneas de préstamos que están surgiendo en las últimas dos semanas son por montos menores y más por marketing que por liquidez del sistema. De hecho, los créditos al sector privado vienen cayendo sostenidamente mes a mes.

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