Para el ENRE, la suba que piden Edenor y Edesur en las tarifas es "inviable"

Economía

También aclaró que la actualización va a ser semestral en función del análisis de los costos y los flujos de fondos de las firmas.

En medio de la polémica generada en torno al impacto real de la suba de tarifas que piden Edenor y Edesur para 2021, la interventora del Ente Regulador Eléctrico (ENRE), Soledad Manin, salió al ruedo para dejar en claro dos cuestiones clave. Por un lado, dijo que los ajustes solicitados que oscilan entre 81% y 157% “son inviables en el contexto actual”. Y en segundo lugar explicó que el organismo a su cargo autorizará la actualización en forma semestral, en base al “análisis de los costos y los flujos de fondos de las empresas”.

Manin formuló declaraciones a la agencia de noticias Télam, un día después de que el ENRE tuviera que salir a informar la magnitud real de los aumentos que Edenor y Edesur pretenden discutir en la audiencia pública del martes 30 de este mes.

“Esto es inviable en el contexto en que estamos, saliendo de una crisis económica, y tenemos la intención de que haya un crecimiento de las familias, de las industrias y los comercios. No se puede pensar en acompañar la economía y su recuperación si estamos hablando de estos montos”, afirmó.

La funcionaria volvió a detallar el impacto que tendrá la propuesta de las empresas sobre las facturas de los usuarios: “Nosotros tenemos unos requerimientos de fondos en los que Edenor pide un incremento del 109% en el VAD respecto de 2020, pasando de $29.000 millones en 2020 a más de 60.000 millones en 2021, esto repercutiría en un 157% de aumento para el usuario residencial R1 y en un 65% para el R2. Edesur pide un aumento de VAD respecto de 2020 de 253%, pasando de $16.000 millones a $54.000 millones, por lo tanto en factura el promedio seria de 81%”.

En este contexto, Manin fue tajante al sostener que la última palabra sobre los aumentos la tiene el ENRE, que decidirá en función de una combinación de factores. “La actualización va a ser semestral en función del análisis de los costos y los flujos de fondo de las empresas. A medida que se vayan dando etapas de cumplimiento de las inversiones, los trabajos de mantenimiento y reparación que tienen que hacer para brindar el servicio se van a ir desembolsando fondos y haciendo estos ajustes, con el objetivo final de la RTI de 2023”, detalló.

La audiencia de la semana próxima tiene por objetivo acordar el nuevo Régimen Tarifario de Transición, para ir saliendo del congelamiento que rige desde marzo de 2019. “La transición tiene que ver con salir del esquema de RTI que derivó en tarifas injustas, poco razonables y poco transparentes e ir abonando el terreno para llegar a una próxima RTI en 2023. En ese tránsito tenemos que posibilitar a las empresas que operen, mantengan y aseguren las inversiones necesarias para mantener la calidad a partir de un análisis del flujo de fondos e inyectándole dinero a medida que se demuestren las inversiones”, se explayó Manin.

Sobre este punto, abundó: “Lo que pedimos es respecto a los indicadores de calidad, SAIDI y SAIFI, sobre cantidad y duración de los cortes. Y apuntamos a que la calidad sea cada vez mejor, que vaya decreciendo el nivel y duración de los cortes, y para eso -conforme al esquema regulatorio que es de los 90-, se plantea que las empresas tienen que ver las inversiones necesarias para alcanzar esos indicadores. Pero una vez que presentan los planes de inversión los tienen que cumplir, pero ni siquiera cumplieron con lo mismo que ellos comprometieron. Lo que apuntamos es a que en algún semestre pueda mantenerse pero nunca ir para atrás”.

En los informes en que basan sus pedidos de aumento, las empresas aluden al supuesto perjuicio que les provocó el congelamiento. Pero Manin, relativizó ese planteo: “El retraimiento de la demanda y el mantenimiento tarifario pudieron haber repercutido en una merma de los ingresos, pero lo cierto es que vienen de cuatro años con un incremento sustancial. Por lo tanto el riesgo empresario sabe que es así, resultado de una crisis económica mundial y no por una medida caprichosa de un gobierno que ataca a determinado sector”.

Igualmente, la interventora del ENRE admitió que siempre será necesario otorgar algún nivel de subsidio al sector: “Evidentemente va a haber un margen que va a tener que ser cubierto por subsidios y eso tiene que ver con variables macroeconómicas, del presupuesto y decisiones del Ministerio de Economía en función de cuantos fondos se pueden destinar a estos subsidios. Pero sin dudas el aumento no puede superar la inflación, sino vamos contra la economía de la gente y metiendo la mano en el bolsillo cuando queremos que se reactive”.

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