14 de julio 2003 - 00:00

Es aún mayor costo para empresas por el aumento de salarios

El aumento salarial complicará más de lo previsto a las empresas. Los $ 200 que se decretaron como aumento representan para los empleadores un costo de $ 600 debido a que esta suma no es fija por el solo hecho de haberse incorporado a los básicos de convenio. Esta decisión gatilla una serie de mecanismos que lo hacen más oneroso, a pesar de que el trabajador reciba sólo esos $ 200. Pero el costo de la suba no se detiene ahí. Como las diferencias salariales entre las categorías están achatadas, al subir las más bajas vendrá inmediatamente el reclamo del resto de los trabajadores para mantener las diferencias salariales. En el fin de semana le advirtieron al gobierno que para muchas empresas (particularmente pymes) será imposible afrontar este aumento. Estas medidas son las que alientan el trabajo en negro en una economía que se quedó sin rentabilidad. Lejos de favorecer el consumo, la medida castiga a quienes generan empleo.

El aumento salarial de doscientos pesos integrará los básicos de los convenios colectivos de trabajo, según lo dispone el decreto respectivo, lo que implica un incremento del costo que ronda 200%. El legislador, no satisfecho con transformar la suma no remunerativa en salario, que de por sí generaba un incremento de costo muy importante -de más de 100%-, lo incorporó a los convenios colectivos por vía de una norma legal. Veamos paso por paso lo que dispone el decreto:

En primer lugar, se establece que la suma fija se incorporará a los básicos de los convenios colectivos vigentes al 30 de junio, a razón de veintiocho pesos ($ 28) mensuales en ocho cuotas iguales, consecutivas y mensuales que se irán incorporando desde julio de 2003 hasta febrero inclusive de 2004. Cada mes, la suma fija no remunerativa se reducirá en veinticinco pesos y a la vez se irán incorporando veintiocho pesos como suma convencional remunerativa sobre el básico del convenio. Al final de las ocho cuotas, se habrán incorporado al convenio doscientos veinticuatro pesos.

La intención del Poder Ejecutivo, al aumentar de veinticinco a veintiocho cada cuota, fue para evitar que con los descuentos (retenciones sobre su salario), el trabajador cobre menos un valor neto igual al anterior, es más, si los descuentos arrojaran un valor inferior al que el trabajador percibía al 30 de junio, habría que suplementar la diferencia (art. 5, 1er. Párrafo). Es lo que se llama grossing up que por primera vez se incluye en una norma legal en la Argentina.

El redactor de la norma se olvidó que al trasladar la suma a los básicos, la suma neta (con descuentos) se vería compensada por los demás rubros que la incrementan, como aguinaldo, adicionales fijos o variables, etcétera.

• Debate

Veamos esos rubros. Por lo pronto, puede discutirse si esta suma se instala en la categoría más baja y luego se deben mantener las diferencias. Descartamos esta opción, ya que el decreto dice expresamente veintiocho pesos por mes hasta completar doscientos veinticuatro pesos.

En cualquier caso, quedará instalado el debate entre las empresas y los gremios, que por el achatamiento que se produce de los salarios, pretenderán que se respeten las diferencias entre las categorías (que tienen una dispersión del ciento por ciento).

Ahora bien, si a la suma le aplicamos los adicionales fijos y variables que tienen los convenios, sin la apertura de categorías,
la suma se incrementa en promedio 50%. En este porcentaje incluimos adicionales por tarea, especialidad, título, riesgos, turnos, cobertura de ausencias, otros similares y antigüedad. A su vez, se deben incluir los aportes y contribuciones al sistema que no sólo comprende los legales con destino a la seguridad social, sino todos aquellos que surgen de la aplicación de los convenios (contribuciones extraordinarias, de solidaridad, capacitación, seguros y mutuales, seguros de sepelio, sistemas complementarios de jubilación, etc.), con lo cual el costo se debe incrementar en promedio en 28% aproximadamente.

Tenemos que adicionar la incidencia de los acuerdos de empresa, premios, incentivos, bonus, etc. que se calculan sobre la remuneración, y la incidencia de las horas extras, que estimativamente oscilan en 40%. Por último, a todo esto le agregamos los mayores costos provenientes de la transformación de la suma fija en salario, y su incidencia en aguinaldo, vacaciones, licencias pagas, preaviso, indemnización por despido, etc. que oscila en 63%.

En síntesis,
los doscientos pesos tenían un costo final que oscilaba en doscientos veinte. Ahora, tendremos un costo final que aproximadamente será (tomando el total de $ 224) de unos seiscientos pesos, lo que representa 200% de incremento de costo.

El Estado, desde el gobierno del ex presidente Duhalde hasta hoy, está supliendo las carencias de la dirigencia sindical que no logra ni puede lograr un aumento salarial para los convenios colectivos.

Al mismo tiempo, al tomar estas iniciativas neutraliza la acción sindical, muy parecido a lo que ocurrió en la gestión de Martínez de Hoz (durante el gobierno de Videla), donde se suprimió por ley la negociación colectiva y se reemplazó por aumentos por decreto dictados por el gobierno nacional.

(*) Especialista en temas laborales

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