San Francisco - El escándalo en Hewlett-Packard (HP) por supuestas filtraciones a la prensa podría llevarse «puesta» a la propia Patricia Dunn, CEO de la corporación. Además, el fiscal general de California amenazó con presentar cargos criminales en relación con el caso.
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Investigadores contratados por la sucesora de Carly Fiorina, obtuvieron los registros telefónicos de los miembros del directorio de HP utilizando identidades falsas, y ella usó la información para determinar la fuente de las filtraciones suponiendo que los métodos eran legales, según la empresa.
Bill Lockyer, el fiscal general del estado, dijo que está tratando de determinar quién violó las leyes sobre robo de identidad y robo de información cibernética. «Parece que se cometió un delito», dijo el funcionario judicial. «No se sabe quién es el responsable, cuán serio es el asunto ni quién estaba enterado de los pormenores».
La junta directiva de Hewlett-Packard, el segundo fabricante de computadoras personales más grande del mundo, está conmocionada por las revelaciones de que la investigación iniciada por Dunn llevó a que contratistas obtuvieran los registros telefónicos de directores y nueve periodistas.
AT&T Inc., la mayor empresa de telefonía de Estados Unidos, ayudó al fiscal general a investigar el presunto acceso no autorizado a los registros de llamadas, y está demandando a 25 individuos que establecieron cuentas falsas.
La debacle y posibles acusaciones criminales pueden conducir a la renuncia de Dunn, quien dijo que renunciará si se lo pide el directorio, según el diario «The Wall Street Journal». Dunn agregó que no tiene planes de renunciar y que no conocía los métodos utilizados por los investigadores para conseguir acceso a los registros telefónicos, informó el diario.
Las filtraciones de la junta datan de al menos de enero de 2005, antes del despido de su controvertida predecesora Carly Fiorina. Al director George Keyworth, que admitió haber divulgado información, se le pidió que renunciara y se negó. Sí lo hizo Tom Perkins, ex director de la compañía, quien pidió la renuncia inmediata de Dunn.