Juez citó a indagatoria a Arribas y a Majdalani, que busca arrastrar todo el espionaje a Comodoro Py

Economía

El "Señor 5" y la "Señora 8" durante el gobierno de Macri fueron convocados lunes y martes próximos como imputados por el caso Instituto Patria y los seguimientos a Cristina de Kirchner. También al ex Contrainteligencia Coste. Previsible: intentan apartar a juez de Lomas y van por "cosa juzgada" en Retiro para hacer tambalear todo el expediente. Ruiz, procesado pero libre. Terminan las indagatorias pendientes de Villena. Augé, duro con el manejo ilegal de la inteligencia durante el macrismo.

En 24 horas, el juez Juan Pablo Augé fijó fecha de indagatoria para Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, en el tramo de la causa por espionaje ilegal conocido como Instituto Patria. En la misma resolución en la que procesó al exdirector de Operaciones Especiales de la AFI Alan Ruiz por los seguimientos clandestinos a Cristina de Kirchner, convocó como imputados por espionaje político a la cúpula de la central de espías durante el gobierno de Mauricio Macri. Pero en paralelo, la defensa de la exSeñora “Ocho” jugó una de las cartas para intentar que todo el escándalo se mude a Comodoro Py, reclamando que Augé se inhiba y que el caso pase de Lomas de Zamora a Retiro.

Es la estrategia que iniciaron los espías y la hoja de ruta que sigue el macrismo para contener daños. El lunes 13 será el turno para Majdalani –si no logra impedirlo- de sentarse como acusada ante el juez; al día siguiente, el 14, lo hará Arribas, mientras que para este viernes está prevista la citación a Martín Coste, exdirector de Contrainteligencia de la gestión Cambiemos. Los elementos con los que fundamentó el juez el llamado robustecen la idea de que, de Lomas, la excúpula de la AFI se irá con un procesamiento.

Ruiz fue procesado pero sin prisión preventiva, lo que le permitió recuperar inmediatamente la libertad a la espera de que hoy regrese a Lomas para declarar como imputado por el expediente principal de espionaje que estaba en manos de Federico Villena. El lunes, la fiscal Cecilia Incardona había reclamado su procesamiento en el capítulo respecto a la vigilancia que se había montado frente al Instituto Patria y la casa de la vicepresidenta en Recoleta. Violación de la Ley de Inteligencia y falsificación de documento público son los cargos que pesan sobre los acusados en este tramo, menos graves que la asociación ilícita con la que se calificó al caso por seguimientos a políticos, personalidades y organizaciones sociales.

La justicia sospecha que Ruiz recibía órdenes directas de Majdalani para el seguimiento ilegal sobre Cristina y que estos espías reportaban a ella los hallazgos de manera diaria, como indicó Ámbito. Descubiertos, intentaron fraguar una autorización judicial para tener cobertura en una causa que cerró Marcelo Martínez de Giorgi, ante un documento que Arribas presentó ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de Organismos de Inteligencia. Testigos de identidad reservada corroboraron la maniobra de espionaje y de posterior encubrimiento.

Pero Majdalani acudió a Martínez de Giorgi para reclamarle que se expida considerando “cosa juzgada” el motivo por el cual Augé la citaba a indagatoria. Y exigiendo al juez de Lomas que se inhiba de seguir actuando en favor de Comodoro Py. Esa maniobra desnuda la jugada de fondo: aprovechar que la causa Instituto Patria y la de Super Mario Bross fueron conectadas entre sí para arrastrar la suerte de ambas a Comodoro Py. Es la hora de los tecnicismos con el propósito de detonar, o al menos demorar al máximo su avance. Martínez de Giorgi consideró que él no tenía más por hacer porque su caso estaba cerrado. ¿Es acaso precisamente la respuesta que Majdalani fue a buscar para poder evitar sentarse como imputada? Arribas sigue la misma táctica.

A Augé le corre el cronómetro para rechazar apartarse y sostener la fecha de indagatoria, que por un error de cálculo fijó la cita de Majdalani para el domingo, y deberá ser rectificada. El resto de los planteos comenzará a escalar a los tribunales superiores. La meta de esa carrera es que el escándalo de espionaje quede radicado en Casación. Operadores judiciales juegan apuestas sobre el número de sala que le tocará.

Para Augé existía “vínculo directo y de confianza” entre Ruiz y Majdalani y “una dinámica de trabajo que escapa al funcionamiento y el esquema jerárquico regular de la AFI”. A Ruiz le crearon un cargo que parecía orgánicamente inferior pero que estaba en directa línea con “la Ocho” sobre el resto de sus pares. El juez deslizó consideraciones fuertes: “los servicios de inteligencia no son una policía política ni una institución autónoma desligada del gobierno”, indicó para contrastarlo entre servicios “democráticos” y los que no lo son. Dejó flotando la idea, a través de citas, de que la hipótesis que se investiga se apoya en que la agencia, durante la gestión de Cambiemos, se convirtió en un órgano sin regulación, por fuera de los estándares de control previstos y destinado a la persecución política.

En Lomas, ayer buscó agotar la primera tanda de indagatorias adeudadas desde el raid de detenciones ordenadas por Villena con Emiliano Matta, Jonathan Nievas y Dominique Lasaigues. Hoy continúa pero la idea de Augé es avanzar con los elementos con los que contará para esa altura.

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