7 de enero 2002 - 00:00

Estatazo del gobierno con nuevo "Plan Reyes"

A las 5 en la Cámara de Diputados y a las 19 en la de Senadores, el Congreso Nacional aprobó la Ley de Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario, también llamada «ley ómnibus» o «Plan Reyes». Será promulgada hoy. Ayer mismo el Ministerio de Economía lanzó las 10 primeras medidas y hoy el Banco Central difundirá las circulares.

Es una de las leyes donde, históricamente, en períodos democráticos, más atribuciones ha cedido el Parlamento al Poder Ejecutivo Nacional. Mucho más que los «poderes especiales» que se otorgaron a Domingo Cavallo a mediados del año pasado y que ya entonces fueron criticados políticamente como entregarle la suma del poder público al Poder Ejecutivo por parte del Congreso.

Esta ley es prácticamente un «estatazo» por el poder que acumula en el Estado en cuanto a disponer libremente tipos de cambio, emisión de dinero, operar imperativamente sobre los contratos privados de alquiler, sobre las deudas del público con bancos pero también las provenientes de escribanías, cooperativas y otros; elimina en lo judicial la instancia de Cámara de Apelación para pasar del juez con fallo inicial directamente a la Corte Suprema por oficialización del per saltum en temas cautelares, dispone retenciones (por caso a las exportaciones petroleras), congela precios de tarifas de servicios públicos y en su carácter omnímodo hasta autoriza al Estado, vía el gobierno que lo ejerce, a regular precios de insumos, bienes y servicios críticos, algo que implica la posibilidad de aplicar sanciones -que llegan hasta clausura-a empresas, comercios e intermediarios. No está enunciado por ahora este tipo directo de vigilancias de precios pero, como podrían sobrevenir alzas continuas derivadas de la devaluación -sobre todo en un país donde el plan dispuesto contradice la tendencia mayoritaria de la población de pensar y calcular siempre en términos de dólar-, podría ejecutarse en el futuro.

También el Estado por esta ley regula el mercado laboral y la relación empresa-asalariado. Además, tiene ejecuciones de tipo policial por operaciones de cambio aunque trae la novedad -por lo menos enunciada-de que el dólar libre se operará directamente en casas de cambio a la cotización que surja sin que se vea la posibilidad en este momento de que opere un «mercado paralelo» o «negro de divisas». Es novedoso porque este sistema nunca funcionó en épocas de control de cambios ya que las casas de esa actividad son fácilmente presionables en cuanto a cotizaciones que pueden ser irreales por parte del gobierno y, además, quedan registros para el control impositivo.

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