La AFIP comenzó a evaluar la aplicación de un mecanismo para actualizar las deudas impositivas. Las alternativas que se analizan para esta medida, que no se aplicaría en junio, son aumentar los actuales intereses que cobra la AFIP (3% o 4% mensual) o, directamente, implementar algún tipo de indexación, como con el CER. Lo que por ahora se descarta totalmente es implementar los antiguos mecanismos de indexación por inflación, ya que, según los técnicos de impositiva, presionaría indirectamente al alza de precios. Esta indexación abarcaría sólo las deudas impositivas y estarán excluidos tanto las pagos corrientes como las cuotas de la moratoria impositiva.
El gobierno comenzó a estudiar un mecanismo para actualizar el valor de las deudas impositivas, para el caso de los contribuyentes que aparezcan como morosos luego de las inspecciones que realice la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que dirige Alberto Abad. Si bien la idea está recién en estudio y no se aplicará ni en junio ni en julio, hay ya varias hipótesis de trabajo. La primera es la posibilidad de incrementar los intereses que se les cobran a los morosos, por lo menos en los meses inflacionarios. Actualmente estas tasas se ubican en 3% mensual para el caso de los resarcitorios (cuando el contribuyente deudor acepta pagar los ajustes de la AFIP) y de 4% mensual para los punitorios (cuando se abona luego de un juicio). La segunda idea en estudio es aplicar algún tipo de índice (similar al CER), para actualizar la deuda en los meses inflacionarios por sobre los intereses actuales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo que aparentemente quedaría descartado sería la posibilidad de desempolvar los antiguos ajustes por inflación para las bases imponibles; mecanismo que se utilizó hasta la vigencia de la convertibilidad y que modificó Carlos Tacchi.
Según aclaró Abad, aconsejado por los técnicos de impositiva, esta posibilidad generaría en la economía aun más inflación, lo que terminaría siendo contraproducente. Según declaró el funcionario, la decisión debe tomarse «con cautela» ya que se corre el riesgo de convertir a la AFIP en «indexadora de la economía».
•Seguridad jurídica
De todas formas, la nueva medición no se utilizará para el pago de impuestos corrientes, que continuarán con el valor nominal. Tampoco se utilizará para incrementar el saldo de los pagos de las cuotas de las dos moratorias que están actualmente en vigencia (una de hasta 120 cuotas para deudas impositivas y otra de 36 cuotas para atrasos previsionales). En este caso, más allá de que haya un peligro serio de licuación de deudas en caso de alta inflación en los próximos meses o años, existiría un problema de seguridad jurídica. En la reglamentación que se hizo para este llamado, que data de los últimos días de noviembre, cuando aun había convertibilidad, no figura ningún tipo de artículo o aclaración que autorice a la AFIP a actualizar pagos. Si el organismo decidiera reglamentar algún tipo de indexación, se violaría la regla vigente en el momento en que los contribuyentes se anotaron en el llamado, lo que generaría una avalancha de juicios contra el sector público y la imposibilidad de cobrar las deudas. Sobre la evolución de la recaudación en junio, tanto dentro de la Secretaría de Hacienda que dirige Jorge Sarghini como en la AFIP, esperan que el alza de mayo (2,9%) continúe en los próximos meses «y se convierta en una tendencia», según aseguró ayer el titular del organismo recaudador. Si bien aún no hay estimaciones oficiales, los cálculos preliminares hablan de por lo menos una repetición de los 4.589 millones de pesos que se recaudaron en junio del año pasado. Hay tres factores que este mes también trabajarán a favor de los ingresos tributarios. En primer lugar, en junio se liquidará el IVA correspondiente a mayo donde, si bien la inflación sería menor a 10,5% de abril, tampoco será baja. En términos contables, esto implica que puede repetirse parte de los ingresos extra por aproximadamente 300 millones de pesos que se obtuvieron en mayo pasado por el efecto inflacionario. También es posible que continúe en alza la recaudación del impuesto a los débitos y créditos bancarios. Si bien no deben esperarse los 506,6 millones de pesos de mayo pasado, ya que ese mes tuvo 22 días hábiles contra los 18 de junio, es posible que se mantenga el promedio de 21 millones de pesos diarios de recaudación, lo que le permitiría a la AFIP obtener un total de 380 millones de pesos.
Se espera además que haya nuevas liquidaciones de exportaciones por casi 1.000 millones de dólares, lo que por retenciones agregaría unos 400 millones de pesos, que contablemente no existían el año pasado. Este tipo de ingresos, casi extraordinarios, puede comenzar a caer desde julio, cuando los principales exportadores terminen de liquidar la cosecha fina. También trabajará a favor de la recaudación el hecho de que este mes los contribuyentes tengan que liquidar la segunda cuota de las dos moratorias impositivas vigentes. Por este cumplimiento se espera que por lo menos la AFIP obtenga unos 160 millones de pesos, que no se registraban el año pasado.
En contra de la recaudación operará el Impuesto a las Ganancias. En junio los principales contribuyentes del país (tanto personas físicas como empresas) deben cumplir con la presentación del primer anticipo de este tributo, correspondiente al ejercicio 2002. Como para cumplir con este pago se tiene en cuenta la presentación jurada y el impuesto determinado de ejercicio 2001, y que además éste cayó por lo menos 15% contra 2002, los pagos del anticipo de junio en comparación con los del mismo mes de 2001 serán necesariamente menores.
Dejá tu comentario