La Paz (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - El gobierno de Evo Morales anunció ayer un plan de recuperación de dos refinerías de hidrocarburos, hoy en manos de la brasileña Petrobras, y de una veintena de estaciones de servicio, mientras el presidente de la estatal YPFB insistió en que es necesario establecer «precios justos» en sus exportaciones a Brasil y la Argentina.
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«Ese va a ser el primer paso para relanzar la empresa», proclamó el nuevo presidente de la renaciente compañía estatal de petróleo de Bolivia (YPFB), Jorge Alvarado.
El funcionario anunció la recompra de las plantas de Valle Hermoso (Centro) y Palmasola (Este) que, según el ministro boliviano de Hidrocarburos, Andrés Soliz, tienen actualmente un valor de mercado de 200 millones de dólares.
Alvarado, ex técnico de la estatal petrolera YPFB en los 70, dijo haber puesto ya manos a la obra en el «rescate» de las plantas. Dirigente socialista cercano a Morales, Alvarado es el encargado de recomponer YPFB, en estado residual desde hace poco menos de una década. «Esa función había sido prohibida por la ley (que promulgó el derrocado presidente derechista Gonzalo) Sánchez de Lozada, y a YPFB se le encomendó simplemente labores de fiscalización y hasta eso cumplía mal», lamentó.
Este ingeniero geólogo anunció que potenciará la empresa estatal en un término de dos años. «Sería aventurero decir una cifra de cuánto se necesita para reconstruir YPFB, para que pueda ser una empresa al nivel de Petrobras o PDVSA (de Venezuela), pero sí existe la plena voluntad para que nosotros logremos ese objetivo», comentó.
Alvarado se refirió también a la necesidad de establecer «precios justos» en las ventas a Brasil y la Argentina. Declaró al diario paceño «La Razón» que no se firmarán nuevos convenios sin definir antes el nuevo costo que tendrá el hidrocarburo boliviano en los mercados externos. «Nosotros hemos evitado que se haga la ampliación (de los contratos) mientras nos hacíamos cargo de YPFB» para poder «analizar precios justos para Bolivia y para ambos países, la Argentina y Brasil», sostuvo Alvarado.
• Gasoducto
La Argentina tiene asegurado el envío de gas desde Bolivia hasta fines de año, con un nivel que ronda los siete millones de metros cúbicos diarios y un precio de 3,18 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica).
Ambos países también estudian desde hace meses la firma de un convenio para el bombeo de alrededor de 20 millones de metros cúbicos de gas diarios a varias provincias del nordeste argentino, para lo que se requiere construir un gasoducto. La tarifa de la exportación de gas hacia la Argentina es similar a los 3,23 dólares por millón de BTU que paga Brasil, que importa alrededor de 23 millones de metros cúbicos diarios, pero tiene un contrato para elevar ese volumen a 30 millones.
La nueva ley de hidrocarburos incrementó los impuestos y regalías a 50% de la producción y restituyó la propiedad del Estado en boca de pozo. Sin embargo, Morales realizó promesas durante la campaña electoral que abren dudas sobre la viabilidad del negocio.
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