Se espera una tensa reunión hoy en Asunción entre los principales ministros del Mercosur. Las medidas de Cavallo generaron un clima negativo entre los países socios por lo que desde hoy se negociarán posibles compensaciones. De todas maneras la postura argentina, según manifestaron integrantes del equipo económico a este diario, se mantendrá inflexible. Incluso ayer trascendió que los reembolsos adicionales a las exportaciones que dará el gobierno a empresas que vendan en el Mercosur será otro tema urticante hoy en Asunción. Las explicaciones las dará no sólo Cavallo sino también el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini. Insistirán en que el "factor de empalme o convergencia" no es un paso previo a nuevas devaluaciones para beneficiar a exportadores y trabar importaciones. Hay otras dudas en el exterior sobre el plan Cavallo: si el real se sigue devaluando, ¿la Argentina cambiará el "factor de empalme"? ¿Devaluará su dólar comercial? Mucha incertidumbre en empresarios de los países socios.
Asunción del Paraguay (especial) - Domingo Cavallo dedicará hoy toda la mañana a explicarles a sus pares del Mercosur los alcances del nuevo esquema cambiario argentino y las justificaciones que lo llevaron a dibujar el nuevo «empalme» o «factor de convergencia». Pero ésa no será la única tarea que tendrá que efectuar el ministro de Economía cuando se siente en el Salón General del Banco Central de Paraguay. Cavallo se comprometió a escuchar una a una y país por país las protestas que los ministros de Economía y Finanzas de Uruguay, Paraguay y Brasil tienen para hacer por el nuevo esquema de un 1,08 por peso para las operaciones de comercio exterior. Hasta anoche, y en compañía de los secretarios de Política Económica, Federico Sturzenegger, y de Industria, Carlos Sánchez, el ministro preparaba en Buenos Aires la batería de justificaciones que en definitiva se basarán en un argumento que Cavallo ya había repetido ante Pedro Malan: «Pedimos comprensión, si la Argentina cae, las consecuencias para ustedes también se sentirán».
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El de Economía no será el único ministro argentino que tendrá que dar explicaciones hoy sobre los alcances del plan lanzado por Cavallo. El canciller Adalberto Rodríguez Giavarini se encontrará en un aparte del Hotel del Golf, donde mañana comenzará oficialmente la XX Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, con su par chilena Soledad Alvear. Esta funcionaria llega a la capital paraguaya con toda una serie de quejas. El gobierno de Ricardo Lagos quiere saber si el «empalme» o «convergencia» no significa una devaluación futura.
La Argentina deberá explicar además los alcances y el manejo que está haciendo de la política arancelaria modificada desde abril de este año, también por iniciativa de Cavallo, y que implica alzas para las importaciones de productos terminados y bajas para los bienes de capital. Sobre este punto, negociadores brasileños señalaban ayer que por ahora no hay consenso para firmar un acuerdo general y que se continuará momentáneamente avalando la política argentina pero con una especie de «crédito mensual renovable», según declaró en su momento el embajador plenipotenciario del Mercosur del gobierno de Fernando Henrique Cardoso, José Botafogo Gonçalves, al conocer las medidas del ministro de Economía. Sobre este mismo tema tampoco desde Uruguay se percibe mucho apoyo.
El canciller de ese país, Didier Opertti, que en su momento estuvo a punto de ir a las manos contra Cavallo, dijo ayer que defenderá «los intereses nacionales» contra las políticas argentinas y la depreciación del real brasileño, «que evidentemente dificultan por una parte nuestro acceso a mercado y por otra afectan seriamente nuestra competitividad». Para Opertti, «el Mercosur es una sociedad y, como tal, puede haber clubes grandes y clubes chicos, pero todos en definitiva pueden jugar en la misma liga y aspirar a salir campeones». Uruguay, que se ha visto afectado por medidas comerciales y económicas aplicadas por argentinos y brasileños, anunció su decisión de defender sus intereses nacionales y de reclamar igualdad para todos los socios del bloque, sean grandes o pequeños.
Más allá de las explicaciones que deberán dar los funcionarios argentinos en más de un frente y de las quejas que se recibirán de sus principales socios, hay otros temas a definir en la cumbre que oficialmente será inaugurada mañana con la presencia de Fernando de la Rúa, Fernando Henrique Cardoso, Luis González Macchi, Jorge Batlle, Ricardo Lagos y Hugo Banzer.
Brasil buscará acelerar el proyecto avalado por el BID de convertir a ese país en una especie de centro de un plan de integración de infraestructura, proyecto que por otra parte tiene el apoyo de Domingo Cavallo.
Integración
El objetivo principal de Chile en la cumbre es superar el estancamiento de su relación comercial con el Mercosur, que coincidió con el inicio en diciembre de las negociaciones bilaterales para un acuerdo de libre comercio con EE.UU., que se sumaron a las conversaciones con la Unión Europea. Chile también reafirmará la validez del bloque sudamericano como una alternativa de integración más allá de una unión aduanera, dijeron fuentes diplomáticas chilenas.
Bolivia, el otro socio comercial del Mercosur, acudirá a la cumbre en busca de reducir el déficit de sus intercambios y de avanzar en una mayor convergencia con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el otro gran bloque sudamericano, de la que es miembro. Fuentes diplomáticas bolivianas señalaron que se reclamará a los países del Mercosur la firma inmediata del Acuerdo de Profundización de Preferencias Arancelarias con Bolivia, cuya entrada en vigor se acordó en la Cumbre de Florianópolis (Brasil), en diciembre pasado, pero que aún no se ha concretado.
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