Powell corre de atrás

Economía

“Es la primera vez que la Fed nos levanta el pie del acelerador”. ¿Cuál fue la sorpresa que trajo la reunión, Gordon Gekko?

Periodista: La Fed cumple lo que promete. No puede decirse que una suba de tasas de medio punto sea un acto trivial, ni que ocurra todos los días, pero nadie lo tomó a mal. Ni tampoco que comience la dieta forzosa de la hoja de balance, el llamado QT o endurecimiento cuantitativo.

Gordon Gekko: La política monetaria de la Fed empieza a surtir efecto con la comunicación. Y hace cinco semanas que Jay Powell nos hizo saber que el aumento de medio punto estaba sobre la mesa, y como la opción favorita.

P.: La Fed corre de atrás cuando se contabilizan sus decisiones, pero no tan de atrás cuando se repara en sus mensajes al público.

G.G.: Correcto. Aunque no hay dudas, sin embargo, de que la inflación, esta vez, picó en punta y le lleva ventaja.

P.: ¿Qué hizo la Fed que no supiéramos de antemano?

G.G.: Nada relevante. Gael Brainard, en su momento, nos avisó que la Fed daría inicio a la reducción de su cartera de bonos en esta reunión. Dio a entender que sería efectivo a partir de mayo, ocurrirá recién del 1 de junio en adelante (que es lo usual cuando se hacen estos anuncios). La Fed tiene prisa, pero no está tan desesperada como lo sugería el malentendido.

P.: En marzo, cuando el banco central estrenó el aumento de tasas, la reacción de mercado fue de alivio. Después de todo, ya sabíamos al pie de la letra lo que iba a ocurrir. Pero la paz duró poco. ¿Será que la historia se repite?

G.G.: La Fed nos viene corriendo el arco, elevando la vara de sus políticas, una y otra vez cuando los mercados confirman su resiliencia.

P.: Siempre aprovechó para habilitar un recado nuevo, más exigente.

G.G.: Así es. En marzo, la novedad que incorporó fue el aumento de medio punto. Y después, la noticia del QT. Ambos estaban incluidos en el texto de las minutas (pero que se leen tres semanas más tarde que la reunión).

P.: Tocaría alistarse para una suba de tres cuartos de punto en junio. Sin embargo, Powell dijo en la conferencia de prensa que no es algo que la entidad esté considerando muy activamente.

G.G.: Esa es la sorpresa de la reunión.

P.: Subas de medio punto están en danza para junio y julio, pero ninguna de tres cuartos de punto. ¿Qué le parece la revelación?

G.G.: Una novedad muy importante. En marzo, la votación fue dividida. James Bullard quería arrancar con medio punto y los demás, no. Ahora la decisión se tomó por unanimidad.

P.: Bullard fue el abanderado de la postura de aumentar el calibre de la munición. Él lanzó la idea de los tres cuartos de punto.

G.G.: Tal cual. Pero no la militó. Y Powell nos dice que el comité está cómodo con el talle de medio punto para las próximas dos reuniones.

P.: ¡Aleluya! La Fed nos achica el arco. ¿Por qué? ¿Pasó algo que les cambió la visión? ¿Mejoró la perspectiva de inflación? ¿O están preocupados por algún contratiempo? Sufrimos un flash crash en Europa un par de días atrás. ¿Hay gato encerrado? ¿Les entró el temor de que se pudiera romper algo?

G.G.: Es simple. La inflación subyacente se desaceleró en los dos últimos meses, no acompañó el salto que provocó la guerra en Ucrania. Y la Fed tomó nota. El deflactor del consumo personal -en su versión sin energía ni alimentos- subió solo 0,3%. Dicho sea de paso, lo mismo ocurrió con los precios al consumidor (bajo la misma definición).

P.: ¿Una luz al final del túnel? ¿La Fed puede llegar a repensar su estrategia antiinflacionaria nuevamente? ¿No precisaría mayor evidencia?

G.G.: Es una luz en el túnel. Una luz actual. No sugiere un final cercano necesariamente, sí un techo inflacionario más bajo. Tal vez, el bendito pico.

P.: ¿Cree que va a reajustar su enfoque de política monetaria?

G.G.: No. La Fed no había consagrado la conveniencia de la suba de tres cuartos de punto. James Bullard, por cierto, sí. Y las expectativas, también. Inclusive, las mías. ¿Qué cambia? Bullard no votó en disidencia. O sea, ya reajustó (aunque él nunca dijo que lo pretendía para esta reunión). Y las expectativas escucharon la respuesta de Powell y tumbaron 20 puntos base la tasa del Tesoro a 2 años.

P.: ¿Es para celebrar?

G.G.: Es la primera vez que la Fed nos levanta el pie del acelerador. Y el motivo es genuino. La cruzada continúa. Punto. Nadie espera que no haya suba de tasas en alguna de las cinco reuniones que faltan para cerrar 2022. El alivio es relativo. Este ritmo lo podemos mantener, un crescendo iba a ser complicado. Es una buena noticia. No lo dude.

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