La ministra de Trabajo anunció ayer «el final de la ultraactividad», al presentar los tres decretos y la resolución general que reglamentan definitivamente el llamado a todos los sectores económicos del país a renegociar los convenios colectivos de trabajo. Patricia Bullrich acompañó el lanzamiento con el anuncio del cronograma de vencimientos de los convenios para que se sienten a negociar las nuevas «paritarias» y aseguró que para diciembre próximo todos los sectores ya habrán comenzado esta rueda de conversaciones. Con esto, y si se respetan los tiempos legales, para diciembre de 2003 todos los sectores de la economía tendrían sus nuevos convenios de trabajo. Pero como principal sorpresa, fundamentalmente para las cúpulas sindicales, la interpretación de la norma incluirá la posibilidad de avalar las negociaciones al mínimo nivel posible. Esto es entre empresas y sus trabajadores sin esperar que los gremios nacionales acepten lo acordado.
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Bullrich eligió para esta presentación el salón del último piso del Ministerio de Trabajo en la avenida Paseo Colón, en cuya puerta habitualmente manifiestan los gremios más combativos. La funcionaria aseguró que se «da un aporte fundamental para la recuperación y el crecimiento de la economía argentina».
Según el cronograma anunciado por la ministra, y reglamentado en la Resolución General 309, la ronda de negociaciones la inaugurarán el próximo 16 de julio a las 15.30 la Asociación Argentina de Actores y la Asociación de Promotores Teatrales Argentinos. El 23 de julio a las 15 será el turno de la Asociación Argentina de Actores y Tecnofilm, y el 30 de julio los actores con los representantes de los canales de televisión. El llamado se cerraría el 14 de diciembre, cuando comiencen a negociar los empresarios y empleados tintoreros y de lavaderos. Una vez comenzadas las ruedas de conversaciones, las partes tendrían dos años para alcanzar un acuerdo. Si para ese momento no se cerraron las condiciones para las nuevas parita rias, el Ministerio de Trabajo podría homologar unilateralmente las condiciones laborales, tomando en cuenta los acuerdos a los que llegaron rubros similares al del conflicto.
Para Bullrich el paso histórico es que ahora caerán «condiciones laborales que no se negocian desde 1975» y aseguró que «este proyecto va a iniciar un proceso fundamental y absolutamente nuevo en nuestro país, ya que en cada uno de los casos, en cada una de las actividades y en cada uno de los sindicatos y de los empresarios, van a tener la negociación como base fundamental de las relaciones laborales».
Sectores
La ministra aseguró que con todo esto «lo que se va a impedir definitivamente, y es uno de los problemas que tuvimos con estos convenios de 1975, es que la ultraactividad hacía que si una de las partes quería negociar y la otra no, el convenio seguía vigente de por vida. Ahora serán los mismos trabajadores con los empresarios los que definirán el tiempo de duración de los convenios colectivos de trabajo».
Para Bullrich, con estas negociaciones «se blanquearán muchas empresas que trabajan con sus empleados en negro» y se terminará con convenios que «vienen rigiendo desde la época del 'rodrigazo'».
La funcionaria aclaró que a partir de la aprobación de la iniciativa que pone fin a la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo las negociaciones entre trabajadores y empresarios «podrán desarrollarse a nivel de actividades, a nivel regional y a nivel de empresa».
Entre las más de 200 organizaciones sindicales, fueron convocados a partir del 23 de julio a la cartera laboral la Asociación Argentina de Actores; la de Aeronavegantes; la del Personal Técnico Aeronáutico, y la Federación de Trabajadores de Obras Sanitarias. También el Sindicato de Trabajadores de la Alimentación; la Asociación Argentina de Arbitros; la Unión Argentina de Artistas de Variedades y la Asociación Bancaria, el Sindicato de Choferes de Camiones y Afines; el personal de la Industria de la Carne y los trabajadores del caucho.
La nómina de los sectores más importantes incluye a los ceramistas; trabajadores del chacinado; el Sindicato de Empleados Cinematográficos; los Empleados de Comercio; la Unión Obrera de la Construcción y la Federación de Trabajadores de la Industria del Cuero, entre otros.
Figura además en el cronograma la citación de toda una serie de empresas que ya no existen. La justificación oficial para este llamado es que por cuestiones legales, para que caiga el convenio de la compañía, debe efectuarse la citación a renegociar la paritaria. Así aparecen Obras Sanitarias de la Nación, trabajadores de ENTel,YCF, ELMA,Astilleros del Estado, Gas del Estado,YPF y Sudamtex, entre otras.
Según el viceministro Anselmo Riva, que acompañó a Bullrich en el estrado principal durante la conferencia de prensa, «lo importante de esta iniciativa es dar cumplimiento a la Ley 25.250, sancionada hace tiempo y ya reglamentada, y ahora se encara la tarea de ir llamando a todos aquellos que firmaron convenios colectivos antes de 1988». Consultado sobre si el fin de la ultraactividad puede, en realidad, perjudicar a los trabajadores, Riva aseguró que «de ninguna manera» ocurrirá ello, porque a «lo que se pone fin es a la ultraactividad legal, pero las partes pueden convenir entre otras cosas que un convenio tenga un plazo determinado de 2 o 3 años o dejarlo ultraactivo hasta que ellos mismos se vuelvan a reunir y lo renueven».
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