13 de julio 2001 - 00:00

FMI, inquieto por el impacto en el Uruguay

Montevideo (de nuestra agencia) - El Fondo Monetario Internacional está muy preocupado por el impacto que tendría en Uruguay el abandono de la convertibilidad cambiaria por parte de la Argentina. Uruguay no tiene herramientas para enfrentar un «desastre» de tal magnitud y llegaría a perder el investment grade. El único camino es mantener la solvencia fiscal a cualquier costo y acelerar las reformas estructurales.

El diagnóstico y la receta para la actual coyuntura corresponden al jefe de la misión del FMI para Uruguay, Bob Traa, consultado en las últimos horas desde Montevideo.

Traa declaró que Uruguay necesita un marco de estabilidad en la región y que ello no es posible si la economía de la Argentina no crece, como está ocurriendo desde hace algunos años, y siguen los problemas con el nivel de las tasas de interés.

Con este entorno es muy difícil que Uruguay crezca en los próximos meses, porque «la economía uruguaya está al borde de la recuperación, pero necesita un poco de ayuda de los vecinos» para concretarlo, sostuvo.

El país tiene potencial porque ha hecho los ajustes fiscales necesarios, pero con tanta inestabilidad e incertidumbre en el entorno, «es difícil para Uruguay controlar su propio destino»,
afirmó.

Durante la jornada de ayer se registró en el mercado cambiario una fuerte corriente compradora de dólares por valor de 20 millones. La misma fue atribuida por observadores al anuncio de un discurso del ministro de Economía, Alberto Bensión, y a la disponibilidad de pesos en poder de las administradoras de fondos de pensión (Afap), las que salieron a tomar posiciones.


Las primeras reacciones de diferentes sectores uruguayos a pocas horas de conocida la última decisión del gobierno argentino no fueron optimistas. En el corto plazo se espera una retracción de la demanda de bienes y servicios uruguayos por parte de los argentinos, lo que se prolongaría por varios meses y afectaría el ingreso por turismo. En un plazo mayor y de tener resultado positivo lo adoptado por la conducción del ministro Domingo Cavallo, comenzaría a bajar la tasa de interés para la Argentina aliviando el costo de la carga, se iría recuperando la confianza internacional y el acceso a capitales, y su economía comenzaría a reactivarse, estimaron algunos economistas.

Frente a la eventual ruptura del régimen de convertibilidad de la Argentina, Uruguay es poco lo que puede hacer, según Traa. «Uruguay no tiene mucho margen para acelerar el tipo de cambio porque al igual que la Argentina, tiene una economía muy dolarizada. Pensar en un salto del tipo de cambio sería muy peligroso para todo el sistema financiero y para las familias que tienen pasivos en dólares», comentó.

Recordó que «el camino intermedio» ya fue recorrido cuando se aceleró el deslizamiento de la paridad al comienzo de mes y se amplió el margen de la banda de flotación.
«Ir a una flotación libre sería muy peligroso. Lo otro sería dolarizar.» Cualquiera de estos dos extremos «son dos posibilidades, pero tienen sus peligros», alertó.

«La banda de flotación funciona razonablemente bien porque ofrece cierta certeza de la tendencia del tipo de cambio y un poco de flexibilidad», pero por las dudas, para Uruguay «lo mejor sería preparar al país para recuperar la competitividad manteniendo la solvencia fiscal y hacer las reformas estructurales», que son buenas iniciativas, pero hay que acelerarlas, acotó.

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