21 de octubre 2002 - 00:00

FMI responde ahora a objeciones que hizo el gobierno al acuerdo

El Ministerio de Economía espera para las próximas 48 horas una respuesta del FMI respecto a las objeciones enviadas sobre el segundo borrador de la Carta de Intención. Una posibilidad, que en el Palacio de Hacienda preferían ayer no confirmar, es la llegada de una nueva misión del Fondo para hacerle las modificaciones formales al texto y redactar la Carta de Intención definitiva para el acuerdo.

La expectativa del equipo económico es conseguir la firma en no más de tres semanas. Ocurre que el 15 de noviembre vence el plazo para pagarle un crédito de u$s 850 millones al Banco Mundial, que por ahora está atrasado y dentro de un período de gracia de 30 días.

Un acuerdo con el FMI permitiría una renegociación automática de los vencimientos de deuda con los organismos internacionales, como el caso del Banco Mundial, pero también el propio FMI y el Banco Interamericano de Desarrollo.

«Hemos recibido sus observaciones y nos pondremos en contacto en cuanto hayamos realizado los análisis correspondientes», le escribió el viernes la número dos del Fondo, Anne Krueger
al ministro de Economía, Roberto Lavagna. En esa misiva, la funcionaria que mantuvo la posición más dura con la Argentina aclaró que no estará en Washington por un viaje, pero que seguirá de cerca la cuestión.

El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, explicó ayer a Ambito Financiero en qué etapa están las negociaciones: «Queremos firmar un acuerdo cumplible para recuperar la confianza del exterior en la Argentina. No sirve de nada apurarnos a firmar un acuerdo que a los tres meses no se va a respetar».

• Temas clave

Las observaciones que Economía envió a Washington respecto al nuevo borrador de la Carta de Intención que redactó el FMI apuntan a temas clave que -inclusive- afectarán al próximo gobierno. Entre otras cuestiones, se opone al aumento de tarifas de hasta 30% que exige el organismo internacional.

Lavagna también expresó públicamente su desacuerdo con otras dos exigencias del organismo: la liberación del control de cambios y el incremento de la presión impositiva, por ejemplo a través de un aumento del Impuesto a la Transferencia de Combustibles.

Uno de los puntos que incluye el acuerdo está vinculado con un desembolso de u$s 1.000 millones que el FMI daría para financiar el déficit de las provincias.
En Economía reconocen que este dinero es clave para llegar a fin de año desahogados.

Los números de setiembre encendieron el alerta.
El Tesoro tuvo un escaso superávit primario de $ 92 millones, pero el déficit acumuló casi $ 1.000 millones. Hasta ahora, a las provincias se las cubrió con superávit del Banco Central, pero la cuestión se complica para el último trimestre si no llega el aporte del FMI.

Uno de los puntos que podría jugar a favor de acelerar un acuerdo con la Argentina es la posibilidad de que el Banco Mundial reciba una rebaja de su calificación. Así lo dejó trascender a fines de esta semana la evaluadora Standard & Poor's, que expresó preocupación por los atrasos de pago del país.

Dejá tu comentario

Te puede interesar