14 de abril 2005 - 00:00

FMI y G-7 insisten en solución a bonistas

Muchas novedades surgieron ayer en Berlín y en Washington sobre la relación del país con el Fondo Monetario. Desde Alemania, Néstor Kirchner volvió a recalcar que no se reabrirá la oferta. Pero al mismo tiempo dejó abierta la posibilidad -también lo hizo en paralelo el canciller Bielsa- para que la solución a quienes rechazaron la oferta pase por un acuerdo extrajudicial. Concretamente, se podría efectuar un pago «en 3 o 4 años», dijo el canciller. Según dio a entender, será menor al que recibieron los bonistas que recientemente aceptaron el canje. Paralelamente, en Washington, el Fondo Monetario, en un informe sobre la Argentina, resaltaba la necesidad de cerrar completamente el default. Este fin de semana, el Grupo de los Siete emitiría un comunicado en el mismo sentido. Un dato importante: el gobierno desde Berlín resaltó que no se dejará de pagar al FMI, en una señal de acercamiento. También este fin de semana están previstas nuevas reuniones de Lavagna, seguramente con el N°1, Rodrigo de Rato, y Anoop Singh.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mejoró las proyecciones de crecimiento económico de la Argentina para este año, al pronosticar un incremento de 6%, dos puntos por encima de 4 por ciento fijado en su reporte de setiembre de 2004. Este nivel, sin embargo, implica 3 puntos menos de crecimiento que el efectivamente registrado el año pasado.

El organismo consideró importante para sostener el crecimiento que se avance con la eliminación gradual de impuestos distorsivos y que se «normalicen las relaciones» con los acreedores privados.
El informe, sin embargo, no se pronuncia sobre la conveniencia de reabrir el canje a 23,85% que no aceptó la oferta.

• Objetivos

«La fuerte recuperación de la Argentina continúa», señaló el organismo en su nuevo Panorama Económico Mundial, distribuido ayer en Washington, en el cual sostuvo que si bien «la inflación subió en los meses recientes, se espera que termine el año dentro de los objetivos del Banco Central», en torno al 8.
Puntualmente, hablan de un incremento de 7,7%, pero los datos lucen algo desactualizados si se considera la aceleración de los precios de marzo y la expectativa en el mercado local de que la inflación se ubique más cerca de 10%.

Para 2006, la desaceleración de la economía sería más abrupta, ya que según la expectativa del FMI el PBI mostraría un crecimiento de 3,6%.

Durante la presentación del informe semestral, que precede a la reunión de primavera que efectuará el organismo, su economista jefe, Raghuram Rajan, se refirió a la situación de la Argentina y dejó estos conceptos:

Los problemas que aún están sin resolver no tuvieron por ahora un impacto en el crecimiento. Pero, eventualmente, si continúa indefinida la situación de, por ejemplo, los servicios públicos, o no se consigue el acceso al mercado de capitales, esto tendrá su efecto en los niveles de crecimiento.

 • Es muy importante que las autoridades argentinas encaren estos problemas para que el crecimiento pueda continuar sin impedimentos.

• La recuperación económica se puede conseguir sin muchos de los elementos que acabo de mencionar. Si uno arranca de un nivel bajo, no importa demasiado si hay restricción energética. Si están aumentado las exportaciones, pero se desplomaron las importaciones no se precisa financiamiento externo. Pero en un punto es importante reingresar al mercado de capitales. Por lo tanto, tratar los temas irresueltos se vuelve una prioridad.

El organismo advirtió en su informe, por otra parte, que para mantener la expansión y combatir la pobreza (que afecta a 40% de la población), el país debe continuar con
«políticas fiscales prudentes, que faciliten la reducción de la deuda, la eliminación escalonada de impuestos que causan distorsión en gasto social y en infraestructura».

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