El Banco Central analizará hoy medidas para empujar a una baja de la tasa de interés que los bancos les pagan a los depositantes, sobre todo, a los de altos montos en pesos. En la reunión de directorio habitual serán discutidas las alternativas posibles para definir encajes mucho más elevados en aquellas colocaciones que se pacten a tasas más altas que las de referencia.
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Actualmente, la inmovilización para los depósitos a la vista (cajas de ahorro y cuentas corrientes) llega a 18,50% y para los plazos fijos, a 21%. Para empujar la reducción de tasas, se obligará a los bancos a encajar porcentajes muy superiores en caso de que se ofrezcan altas tasas a los ahorristas, que obviamente estén por encima de la vigente como referencia de los depósitos.
En la reunión de hoy, se estudiarán las distintas alternativas posibles. Algunos directores llegarían a proponer, incluso, un aumento progresivo de los encajes hasta acercarse a 100% para los depósitos con tasas más altas, lo que virtualmente impediría que las entidades puedan concretar esas operaciones. Sin embargo, es probable que se adopte una posición intermedia. Así, se quiere desalentar a los bancos a que paguen altos rendimientos a los grandes inversores y empujar a una reducción gradual de las tasas locales. El problema se da, sobre todo, para las colocaciones en pesos, ya que en algunas operaciones se llega a pagar cerca de 50% anual para plazos de 30 días.
Esta es una medida complementaria con el canje local que se lanzó esta semana. Los bancos están preocupados porque pagan altas tasas para captar fondos de los ahorristas, pero deberán inmovilizar fondos a una tasa de 7% anual. Esta es la tasa máxima que tendrán los préstamos garantizados que recibirán las entidades, a cambio de los títulos que actualmente mantienen en cartera.
Exigencia
Lo cierto es que las entidades tienen que pagar estos intereses tan altos para poder convencer a los ahorristas de que mantengan su dinero inmovilizado al menos por 30 días. Por eso muchos banqueros están considerando conveniente -en medio de esta crisis vertiginosa-reflotar los depósitos a 7, 15 y 23 días, aunque signifique retroceder 10 años en materia financiera.
Hace dos semanas ya se había tomado la primera medida para empujar a una reducción de las tasas pasivas que pagan los bancos. El BCRA dispuso que la fijación de la tasa de referencia para la garantía de los depósitos se haga exclusivamente sobre la base de las colocaciones inferiores a $ 100.000.
De esta forma, se dejaron afuera de la muestra las colocaciones de los grandes inversores, que reciben tasas tanto en dólares como en pesos que muchas veces cuadriplican las vigentes para los pequeños ahorristas. Este fenómeno distorsionaba la muestra y tendía a aumentar «artificialmente» la tasa máxima. El resultado fue una reducción de las tasas permitidas para acceder a la garantía. Para las cajas de ahorro bajó de niveles de 9% anual a sólo 4% en pesos y 3,75% en dólares.
Para los plazos fijos, la tasa máxima también descendió a 14,50% anual en pesos y a 13% en dólares para colocaciones a 30 días.
Sin embargo, esta medida no ayudó demasiado, porque los grandes ahorristas continuaron exigiendo altas tasas para mantener sus fondos en el sistema. De hecho, la garantía de hasta $ 30.000 vigente representa una porción mínima para una colocación que supera los $ 500.000 o el millón de dólares.