"Más allá de si se descongelan o no las tarifas, vamos a un esquema de hacer más eficiente el subsidio"

Economía

Sobre el Plan Gas, remarcó que lo más importante es dar señales de certeza y previsibilidad, además de generar un ahorro fiscal.

Periodista: ¿Cómo analiza la actualidad del sector energético en la Argentina?

Darío Martínez: Las políticas energéticas siempre se deben analizar a mediano y largo plazo, y los objetivos deben ser planteados en ese contexto. Por ende, las decisiones para lograr esos objetivos deben seguir el largo plazo. En los últimos años las decisiones en la Argentina no acompañaron el largo plazo, fueron más bien coyunturales y sobre todo contradictorias. Esto generó un grado de desconfianza en el sector energético, sobre todo en la industria, y esa desconfianza se refleja en la falta de inversión y la falta de inversión no solamente hace que se pierdan puestos de trabajo, sino que lo que se pierde es la capacidad de generar energía por parte de un país. Y eso es lo que hoy estamos padeciendo, por eso hay que volver, más allá de lo que puntualicemos en cada plan, programa, proyecto, o ley, a reconstruir esa confianza, para reconstruir la previsibilidad y los objetivos a mediano y largo plazo fundamentales para cualquier esquema de inversión. Esto es lo primero que tenemos que recuperar, compartir cuáles son las ideas y las visiones para poner arriba de la mesa, y lo primero que hay que acordar son los objetivos a mediano y largo plazo. Luego en el medio no puede haber sorpresas depende cómo lo vea cada jugador, pero si los objetivos están expuestos claramente todas las decisiones son entendibles.

P.: Hablando de largo plazo, sin el Plan Gas se iba a una caída de la producción, ¿qué incentivos se generan para revertir esa curva de caída?

D.M.: El declino que tenemos hoy en la producción de gas tiene que ver con la falta de inversión, que tuvo que ver con decisiones contradictorias entre sí. Entonces las inversiones no siguieron el ritmo que se esperaba y eso generó un declino de más del 7% en la producción de gas. Lo positivo y lo importante del Plan Gas, primero, es un Presidente que en un mundo de incertidumbre da señales de certeza y previsibilidad, eso es muy importante. Segundo, es un plan de estímulo que nos va a permitir sustituir 18 mil millones de metros cúbicos en tres años, o 30 mil millones en cuatro años, lo cual no solo nos va a permitir ahorrar divisas, sino también que va a generar un ahorro fiscal. Además de que tenés 18 mil millones de metros cúbicos de gas argentino, hecho con trabajo argentino, con una cadena de valor con agregado de valor argentino.

P.: ¿Qué pasa con las empresas que tienen judicializados planes de incentivos anteriores como la Resolución 46?

D.M.: Venimos conversando con todos los jugadores, y nos parece muy importante que estén todos incluidos. Pero somos cuidadosos de los fondos públicos, así que estamos charlando para entender que hace falta un esfuerzo por parte de todos, y ojalá que podamos llegar a un acuerdo. El plan de estímulo está pensando para que participen la mayor cantidad de jugadores, aunque respeta un esquema de renunciar a los reclamos, que viene estando en todos los planes en donde se subsidia la producción.

P.: La producción de petróleo sufrió este año el impacto de la pandemia, ¿cómo está en la actualidad?

D.M.: La producción de gas viene cayendo, y si no hacemos algo este declino provoca un aumento de las importaciones. No significa que no vamos a importar más gas, sino que vamos a tratar de frenar el declino para que el nivel de importaciones se mantenga estable, al menos hasta que tengamos un esquema que nos permita evacuar más gas. En cuanto al petróleo las malas decisiones sumadas a la crisis internacional generaron el escenario actual. Ahora, hoy hay una gran oportunidad para la exportación de petróleo. A mí me tocó ser presidente de la Comisión de Presupuesto cuando discutimos la ley de solidaridad, y ahí ya bajamos las retenciones, pero luego con el barril criollo se bajaron más las retenciones, con lo cual hay una gran oportunidad, una gran ventana de petróleo. Es cierto que el mundo tiene que volver a consumir los niveles normales, hay una gran oportunidad para exportar, aunque tiene que haber un equilibrio porque necesitamos asegurar el abastecimiento del mercado interno.

P.: ¿Cómo es la relación con los gobernadores de las provincias productoras?

D.M.: Estoy muy agradecido al acompañamiento de los gobernadores. Vengo planteando las ideas con ellos. Alberto (Fernández) además de tomar la decisión de que la Secretaría dependa de Economía, y eso es muy bueno porque le da más agilidad a la toma de decisiones, le da un sentido más federal con un asiento de la Secretaría en las provincias productoras. Hace que tengamos una visión de donde pasas las cosas, y esa visión es tomada en diálogo permanente con los gobernadores.

P.: En Vaca Muerta se están poniendo en funcionamiento equipos; ¿cómo analizás la actualidad del yacimiento?

D.M.: En gas hay una excelente posibilidad porque el cupo más grande del Plan Gas lo va a tener la cuenca neuquina, y en petróleo tiene toda la potencialidad mientras el barril no caiga y se mantenga el precio. En gas nos gustaría hacer un estudio muy rápido sobre la industria brasileña para saber la capacidad de compra a cuántos años y a qué precio, dado que hay un declino del gas de Bolivia tanto para Argentina como para Brasil, y hay una gran oportunidad para colocar gas de Vaca Muerta. Ahora bien, hace falta en el caso del gas la forma de evacuarlo. En cambio en petróleo es más fácil colocarlo y exportarlo, están dadas todas las condiciones para que las productoras puedas exportar gran volumen de petróleo.

P.: ¿En el caso del gas se están pensando en obras de infraestructura para poder exportar?

D.M.: Lo primero que queremos hacer es obras para aumentar la presión en los gasoductos. Luego tenemos que desarrollar los gasoductos que nos permitan evacuar esa producción a los países vecinos. Ahora antes de empezar esa inversión tenemos que ver a qué precio y durante cuánto tiempo está dispuesto a comprar, por ejemplo, Brasil.

P.: ¿Qué va a pasar con las tarifas de servicios públicos a partir del 1 de enero de 2021?

D.M.: Tenemos las tarifas congeladas en el marco de un país que estaba quebrado y que a eso le sumaste una pandemia que te agudizó aún más todos los indicadores. Vamos a un esquema en donde más allá de si descongela o no, nosotros vamos a tratar de hacer más eficiente el subsidio. Y la pandemia nos ha dejado herramientas para identificar de una manera más precisa la situación económica de cada uno. Ir a encontrar a esa persona que la está pasando muy mal y ahí ir a asistir con el subsidio. Porque de nada nos serviría intentar cobrar una tarifa a alguien que no la puede pagar. Por eso el IFE, las herramientas de Desarrollo Social, de ANSES y toda la información que tiene el Gobierno nos va a permitir hacer mucho más eficiente el subsidio. Eso independientemente de si se descongelan o no las tarifas que va a tener que ver cómo avanza el país en función de esta pandemia que tenemos y en cómo empezamos a tener capacidad de consumo y poder adquisitivo.

P.: En el Gobierno anterior hubo incentivos para parques eólicos y solares. ¿Cómo ves la actualidad de las energías renovables?

D.M.: Es un camino que comienza y tiene que seguir de manera creciente, sin lugar a dudas. Ahora hay muchos de los contratos que quedaron sin comenzar, así que vamos a analizar uno por uno. Les dimos unos días a todos para que nos den las explicaciones puntuales de por qué no han comenzado, y después nos sentaremos con cada uno y evaluaremos. Ahora hay que evaluarlo muy finito, porque si no te dejan un contrato en dólares con un precio de la energía que no es barato. Ahora ese es el horizonte, pero no es a cualquier costo. Los países desarrollados que son los que contaminaron quieren que nosotros hagamos un proceso del costo de energía que no podemos pagar. Nosotros vamos a seguir impulsando y vamos a ver los que no comenzaron si pueden dejar ese espacio a otro, pero a un precio y un contrato que no nos deje atados a encarecernos el costo de la energía. Los que no comenzaron queremos reverlos todos y los que comenzaron los vamos a ver muy bien.

P.: ¿En cuanto a la fórmula de biocombustibles se está trabajando?

D.M.: Había una fórmula que nosotros creemos que no funcionó, pero hemos dado una señal clara después de muchos meses de no actualizar en función de esa fórmula. Sabemos que algunos esperaban más, pero también es una señal de hacia dónde vamos. Es una industria que genera puestos de trabajo y que tenemos que cuidarla. Queremos que se vea como una señal de voluntad hacia dónde vamos.

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