Gobierno prohíbe cortes de gas a estaciones GNC
El organismo regulador del gas dictó ayer una medida cautelar obligando a la empresa Gas Natural BAN a suministrar gas a estaciones de GNC que tienen contrato en condiciones de ser interrumpido. Parece ser una simple disposición, pero no es así. A cuatro meses de las elecciones, es evidente que al gobierno le preocupa cualquier acción, por insignificante que sea el impacto, que afecte a los sectores medios. Sólo un mínimo porcentaje de las estaciones de GNC estaba siendo afectado.
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Julio De Vido
Estas establecen que los surtidores preexistentes a marzo de 2004 pasan al carácter de firmes (antes era ininterrupibles como los hogares), de modo que, si hace falta gas para satisfacer la demanda residencial, también tendrán cortes. En tanto, lo demandado por encima del consumo histórico y las estaciones nuevas pasan a la categoría de interrumpible.
Según estimaciones empresarias, las zonas donde hay más estaciones nuevas son el norte del conurbano bonaerense, que está atendido por Gas Natural BAN, y el centro del país, especialmente Córdoba.
Cuando desciende la temperatura, aumenta el consumo del gas en hogares, y esto obliga a cortar los servicios interrumpibles según ocurre desde la privatización de Gas del Estado, en la que estuvo implícito que era antieconómico montar una estructura para utilizar durante sólo un mes de frío intenso. En general, las industrias tienen una parte de suministro con la tarifa de firme y otra con la de interrumpible. Los decretos 180 y 181 también permiten contratos de servicio firmes con «ventanas», lo que significa una cantidad determinada de días en que se puede cortar el gas.
Según los datos que se conocen, Gas Natural BAN y Camuzzi Pampeana también enviaron comunicaciones a las estaciones de GNC con servicio firme para que no usen más gas del contratado. En general, los estacioneros pueden hacerlo a menos que la distribuidora las obligue a restringirse al volumen contratado. Cuando se produce ese aviso, si el estacionero supera el límite, tiene una penalidad equivalente al precio de un litro de nafta súper por cada metro cúbico consumido de más.
Sobre esto último, el Enargas no se expidió, y habrá que ver finalmente cómo termina la situación de las estaciones de GNC. Este sector, que cuenta con alrededor de 1.400 bocas de expendio, está ejerciendo una fuerte presión contra los decretos 180 y 181, porque considera que «atentan contra un mercado que era modelo en el mundo».
Ya habían logrado postergar hasta enero la compra de gas directamente a las petroleras, lo que significa comprar a precio libre ( aunque acotado por el precio de exportación menos la retención de 20%). Ahora pararon los cortes a las estaciones, y es posible que continúen presionando aprovechando que se trata de un combustible utilizado por sectores medios.




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