9 de enero 2001 - 00:00

Gobierno ya negocia con el Congreso para salvar la reforma previsional

El jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, escuchó una inesperada propuesta del senador Jorge Yoma (PJ-La Rioja), destinada a desempolvar la reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia. Si el Parlamento aprobara de inmediato esa regulación (frenada por la Alianza porque le resta poder al Presidente), al decreto jubilatorio se le podría cambiar el texto sin necesidad de derogarlo.

El gobierno y el PJ abrieron una vía extraoficial de negociación para evitar que el decreto de reforma previsional sea derogado por el Congreso en marzo, cuando se inicien las sesiones ordinarias. Ya hay proyectos en marcha del ala rebelde de la Alianza y del peronismo en la mesa de entradas (Alfredo Atanasof en Diputados y Alberto Tell en Senado) para dar por tierra con el nuevo marco jurídico de las jubilaciones, considerado clave por el gobierno como garantía del blindaje.

Curiosamente, la espontánea operación oficial para desactivar a los opositores al decreto surtió hasta ahora más efecto entre los justicialistas que entre los frepasistas díscolos. De todas maneras, el resultado de las gestiones están bajo estricto pronóstico reservado.

Propuesta

Anteayer, durante una reunión concertada para charlar sobre problemas provinciales (asuntos gremiales y de PyMEs), el peronista Jorge Yoma se adelantó a los deseos de la Casa Rosada y le propuso a Chrystian Colombo apurar una ley -hoy demorada por el radicalismo- para reglamentar el uso de los decretos de necesidad y urgencia, incluida una cláusula destinada a ampliar las facultades parlamentarias respecto de los decretos.

En la actualidad, diputados y senadores pueden aprobarlos o rechazarlos y necesitan -en este último supuesto-una coincidencia de 2/3 en ambas alas para derogarlos. Con sólo una de las cámaras no basta.

Yoma avanzó sobre la posibilidad de que se les permita modificarlos, a partir de esta regulación, durante la conversación en la sede del edificio de la desaparecida empresa estatal SOMISA. Patricia Bullrich y Héctor Rodríguez (AFIP) oficiaron de testigos de la conversación.

En principio, parece que la oferta del riojano favorece sólo al Poder Legislativo porque le da más atribuciones.

Sin embargo, la iniciativa puede convertirse en un salvavidas para el Ejecutivo. De acuerdo con la proposición que le acercó al jefe de Gabinete, si el Senado y la Cámara baja aprobaran en trámite celerísimo esta reglamentación, el peronismo estaría en condiciones de cambiar algunos párrafos del decreto jubilatorio, sin necesidad de voltearlo.

Frente a ese panorama, el costo político para la administración De la Rúa sería menor que en la situación tan temida de que el decreto quedara derogado por completo. A la hora de proponer retoques, el delegado riojano puso de ejemplo el aumento de la edad jubilatoria de la mujer. «Ese aspecto habría que modifi-carlo; debería exceptuarse a las docentes, ya que resulta injusto que una persona con treinta y pico de años de aportes tenga que seguir dando clases hasta los 65», reflexionó delante de Colombo con bastante poder de convicción.

«Si disponemos de la reglamentación de los decretos, podemos cambiar este y otros temas, y listo; no hay necesidad de rechazarlo todo», trató de entusiasmar al auditorio, sediento de variantes que afecten lo menos posible el statu quo. Los presentes no hicieron objeciones jurídicas. Como se trata de una cuestión de forma, podrá ser aplicada retroactivamente a un decreto emitido con anterioridad a la vigencia de la ley.

Despacho

Según el representante justicialista, el dictamen de reglamentación tiene estado parlamentario y podría ser debatido en los primeros días de ordinarias o en extraordinarias, si Fernando de la Rúa las convocara para febrero. El despacho de la Comisión de Asuntos Constitucionales que espera turno en el Senado quedó en manos de Colombo, quien se comprometió a analizarlo. Le preocupó que allí se prohíba al gobierno sancionar decretos durante los recesos legislativos, a menos que llamen a extraordinarias. No obstante algunas prevenciones, el ministro se comprometió a transmitir el ofrecimiento de Yoma al Presidente. En tanto que el riojano anticipó que hará las gestiones pertinentes entre sus compañeros de bloque para determinar si la idea tiene perspectivas de progresar.

El jujeño Tell, quien presentó un proyecto de derogación de la reforma, será uno de los colegas que deberá convencer al cacique de Chilecito. Lo que sí parece seguro es que los diputados peronistas -habituales contradictores de sus colegas del Senadopondrán infinidad de objeciones a ceder espacio al oficialismo en la criticada reforma previsional.

Mientras tanto, Colombo aceptó la invitación de Yoma a explicar los alcances de los decretos (el jubilatorio y el de obras sociales) en la Cámara alta, después del 1 de marzo. El jefe de Gabinete llegará flanqueado por la ministra de Trabajo y Héctor Lombardo (Salud) a parlamentar con José Luis Gioja y compañía.

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