Otro test para el Gobierno en primera licitación de abril

Economía

Buscará el jueves renovar vencimientos y reducir las necesidades de emisión monetaria.

Tras haber sorteado un abultado calendario de pagos de títulos en moneda local durante el primer trimestre, la Secretaría de Finanzas prepara la primera licitación de deuda en pesos de abril en busca de acrecentar el fondeo neto del Tesoro en el mercado de capitales. La colocación se realizará este jueves. El Gobierno apuntará a refinanciar vencimientos y hacerse de algunos recursos adicionales para reducir las necesidades de asistencia del Banco Central como señal de prudencia monetaria, luego de que el último día de marzo tuviera que apelar a un giro de adelantos transitorios por $65.000 millones de la entidad que preside Miguel Pesce para cerrar el hueco fiscal del mes.

Después de canjear $214.000 millones del Boncer T2X1 a fines de marzo, Economía logró reducir los vencimientos de abril a la mitad, a algo menos de $200.000 millones, según cálculos del economista Joaquín Waldman, de Ecolatina. En la primera quincena, los compromisos suman unos $14.000 millones, de acuerdo con datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, entre los bonos AA22, TO21, PR15 y PR13, y sin incluir una letra intra sector público por $30.000 millones, cuya renovación se descuenta. Como los títulos a licitar se liquidarán el 19 de abril, la colocación también incluirá la refinanciación de otros tres bonos que vencen el día 17: los Bonte TO23 y TO25 ($12.500 millones en total) y el T2X1 (con un remanente de algo menos de $60.000 millones). Así, de no mediar cambios en lo estipulado, los vencimientos a rollear en esta operación suman cerca de $80.000 millones.

Junto a la conversión del T2X1, a fines de marzo Economía colocó deuda en pesos por 86.981 millones, un monto suficiente para cerrar el primer trimestre con más de $90.000 millones de financiamiento neto pero que resultó poco más de la mitad de lo que había salido a buscar ($160.000 millones). Con rendimientos convalidados en 39,25% y 38,5% para los títulos a tasa fija y a tasa variable, y en 0,85% más CER para la letra ajustada por inflación que emitió, la lectura predominante en el mercado fue que los inversores pidieron una tasa de interés mayor.

Ese pequeño traspié hizo que el 31 de marzo el ministerio que encabeza Martín Guzmán tuviera que volver a pedirle asistencia al BCRA para terminar de financiar el déficit primario del mes. Fue el segundo giro de la autoridad monetaria al Tesoro en el año (el 5 de marzo le transfirió $70.000 millones). Ahora, la pregunta es si la Secretaría de Finanzas, que encabeza Mariano Sardi, convalidará mayores tasas en la próxima licitación. De momento, según supo Ámbito de distintas fuentes oficiales, el equipo económico no evalúa una suba de los tipos de interés del BCRA para evitar, por un lado, obstaculizar el proceso de reactivación de la economía y, por otro, para no convalidar las expectativas de inflación del mercado. En paralelo, Economía analiza posibles ajustes en el mix de instrumentos y en los retornos que ofrecerá esta semana.

Con todo, las fuentes descartan que haya preocupaciones sobre el programa financiero y ratifican que buscarán incrementar el fondeo en el mercado. “A lo largo del año hay estacionalidades”, explican, y agregan que el primer trimestre era el de mayor concentración de vencimientos del año. Además, plantean que el monto colocado en la última licitación se pudo ver afectado por la necesidad de liquidez de las entidades financieras durante Semana Santa y porque algunos inversores utilizaron lo cobrado para pagar el Aporte Extraordinario de las Grandes Fortunas.

Juan Strasnoy Peyre

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