Los granos lograron enfrentar los embates del mercado bursátil y, aunque cerraron más flojos, sólo el maíz perdió 2,6% tanto en Estados Unidos como en la Argentina. Esto fue debido especialmente a la buena evolución de la cosecha estadounidense que permitirá mejores rendimientos y más oferta internacional.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La soja y el trigo prácticamente no registraron cambios en EE.UU., mientras que en la Argentina el panorama fue distinto: la oleaginosa apenas rozó recortes de 0,7%, pero el trigo aumentó hasta 2,8% para la cosecha vieja, debido a la necesidad de las fábricas de harina de abastecerse frente a la demanda interna. La cosecha nueva (que se comienza a levantar a principios de diciembre en algunas regiones) se mantuvo sin variantes de importancia.
Los operadores indicaban ayer que la evolución del mercado de granos en Chicago, que rige la tendencia internacional, dependerá más del clima que de la acción de los fondos de inversión que podrían hacer tambalear el mercado granario si vendieran sus posiciones para saltar a otros mercados más atractivos. Pero, hasta ahora, la plaza de materias primas agrícolas ha sido más estable que el mercado bursátil.
«Los mercados cerraron flojos en general, con el maíz ya cerca de iniciar su etapa de recolección en el sur del mediooeste de los EE.UU., lo que contribuye a generar un clima de «preoferta estacional» ante un escenario productivo de alrededor de 330 millones de toneladas.El clima para los próximos días tampoco ofrece inconvenientes para las tareas de cosecha y el maíz no logró sustento en sus cotizaciones por el lado de otros productos que también cerraron con relativa tranquilidad», indicaba del analista de Panagrícola, Ricardo Baccarín.
El cereal disponible continuó con precios sostenidos en el recinto de operaciones de la Bolsa de Cereales. La fuerte suba en el trigo argentino fue «impulsado por la presión ejercida por la demanda interna que evidencia necesidades de corto plazo», reconocía la Bolsa de Cereales de Buenos Aires ayer. En efecto, la demanda de los molinos es inmediata y el acceso al cereal se traba por la retención que realizan los productores por las subas que registra el trigo que comenzará a cosecharse en cuatro meses.
Dejá tu comentario