22 de junio 2001 - 00:00

"Hay que impedir ahora acuerdo Mercosur-EE.UU."

Asunción (enviado especial) - Hugo Chávez se convirtió ayer, por lejos, en la principal figura de la XX Cumbre de Presidentes del Mercosur, un sillón que quizá haya quedado vacante desde que Carlos Menem dejó la presidencia en la Argentina. Siguiendo el ejemplo de su admirado Fidel Castro, violó el protocolo preparado por el ceremonial paraguayo al ingresar a la Sala de Sesiones media hora tarde sabiendo que sería el centro de la atención y saludando una a una a cada persona que se le acercó. Piropeó a algunas azafatas del Yacht & Golf Club donde se realiza la cumbre y hasta cantó completa y casi sin desentonar el clásico venezolano «Alma llanera» con que el grupo Los Angeles Paraguayos lo recibió. «Me emocionaron. Este es nuestro segundo himno», dijo Chávez mientras abrazaba uno a uno a los tres músicos y recordaba sus años de armas en la misma región del norte de su país donde nació la canción. Inmediatamente después, por voluntad propia pidió un café y se dispuso a «intercambiar ideas políticas entre nuestros países».

En media hora de charla el venezolano desplegó toda su verborragia en contra del imperialismo, el neoliberalismo (al que calificó como «un veneno» y «el infierno») y la necesidad de implementar lo antes posible «el sueño bolivariano» previo a que el Mercosur avance en un acuerdo con Estados Unidos.

Diálogo

La conversación podría haber durado toda la tarde, pero la llegada del chileno Ricardo Lagos y la necesidad de que Chávez tuviera que correrse para que continuara la ceremonia oficial, hizo que terminara el diálogo, que a esa altura se desarrollaba con un venezolano que citaba a los periodistas con sus nombres propios, su medio y su país. Los principales puntos del diálogo con el presidente venezolano fueron los siguientes:

Periodista: Usted participará de una cumbre de presidentes del Mercosur, un bloque integrado por países en los que prima el liberalismo y la ortodoxia que critica. ¿No es una contradicción?


Hugo Chávez:
Estoy aquí para representar el Pacto Andino y solicitar formalmente ser estado asociado del bloque como lo son Bolivia y Chile. El mensaje que nosotros traemos es el mensaje bolivariano y sanmartiniano de estar unidos en un solo bloque.

P.: ¿Cree en serio que económicamente era algo viable?


H.Ch.:
Por supuesto que sí. Pero antes de eso hay una integración política que debe buscarse inmediatamente y por una cuestión de dignidad.

P.: Muchos países, como la Argentina, lo que buscan es avanzar en un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. Incluso se anunciará en los próximos días que el Mercosur al que usted se quiere asociar comenzará rápidamente estas negociaciones de manera directa. ¿Todavía quiere sumarse al bloque?


H.Ch.:
El sueño bolivariano es que se forme un solo bloque político. Ese es el mejor antídoto contra este tipo de intenciones.

P.: ¿Ese sueño se está cumpliendo en países como la Argentina o Brasil?


H.Ch.:
Por cuestiones de respeto no me haga hablar de situaciones puntuales. No quiero crear fricciones.

P.: No contestó sobre el liberalismo.


H.Ch.:
Le contesto ahora.

El neoliberalismo es un veneno. Es el infierno que deben abandonar todos nuestros países si quieren ser libres. El neoliberalismo sólo trae más desocupación y más dependencia.

P.: Desde países como la Argentina se piensa que sus ideas son un retroceso populista...


H.Ch.:
Son frases perdidas. Nosotros vamos a seguir exportando nuestras ideas porque consideramos que son útiles e importantes para todo el continente. Ojalá que en nuestros pueblos surjan fuerzas populares como la nuestra. Pero que quede claro. Sin violencia.

P.: Sin embargo usted es una figura política que surgió a partir de un acto de violencia...


H.Ch.:
Yo surgí del enojo popular por años de crisis y dependencia. Pero una madrugada me vi con un fusil en la mano apuntando a la Casa de Gobierno y me dije que ése no era el camino. Que había que tomar otra ruta para interpretar lo que nos pedía nuestro pueblo.

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