Hay significativa desconfianza en plazo fijo cuando obligan a 1 año
Claramente, hay temor entre inversores por inmovilizar su dinero a largo plazo, más de 12 meses, o incluso para después de las elecciones de octubre. Esto quedó reflejado en la reacción de ahorristas al ponerse en práctica la obligación de que los depósitos indexados por la inflación se hagan a más de un año de plazo. Son muy pocos los que se animan a ese plazo. Por ello creció en abril en 1.100 millones de pesos el total de depósitos a plazo fijo tradicionales. No se trata de un tema menor, ya que si realmente el gobierno quiere que haya préstamos de largo plazo a público y empresas, debería preocuparse porque haya depósitos a más de 12 meses. El "corralito" dejó secuelas, es cierto, pero el clima imperante en lo económico tampoco incentiva estas colocaciones.
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El crecimiento más importante en materia de depósitos estuvo por el lado del sector público. En abril, el aumento llegó a 8,9%, proveniente de dinero de la Tesorería depositado en Banco Nación. En esa línea también se incrementaron fuerte los depósitos en dólares, ya que la principal entidad oficial continuó con su ritmo de compras en el mercado cambiario.
Por el lado del crédito, hubo noticias alentadoras. Los préstamos al sector privado aumentaron 2,3% en abril y, salvo en el rubro de tarjetas de crédito, se registraron aumentos en todos los segmentos. Esto incluye también a las líneas hipotecarias (0,6%), lo cual evidencia que hubo más suscripciones nuevas que cancelaciones.
Las líneas de crédito que poseen mayor «salida» siguen siendo las de corto plazo, que a su vez tienen las mayores tasas. En el caso de las empresas, los adelantos en cuenta corriente crecieron nada menos que 11,3% en abril, mientras que los préstamos para consumo (dirigidos al público) subieron 4,4%.




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