20 de junio 2001 - 00:00

Hoy habla Alan. ¿A quién le importa?

Hoy habla Alan. ¿A quién le importa?
Normalmente, luego de una seguidilla de varias jornadas en baja, aumenta el número de inversores que se posicionan del lado vendedor, tratando de aprovechar "la tendencia". Claro que a medida que pasa el tiempo, éstos se van poniendo más y más nerviosos, dispuestos a saltar del lado contrario a la primera señal de que las cosas están por cambiar. En alguna medida esto, aun más que los números de Oracle, explica el porqué de la apertura alcista del mercado, cuando el Dow ganaba 0,89% y el NASDAQ, un impresionante 3,45%. Sin grandes noticias durante la jornada, los precios fueron cediendo terreno, y para las tres de la tarde, los principales índices estaban del lado perdedor. Sólo una leve ola alcista en los últimos 30 minutos de operaciones permitió que el mercado electrónico quedara del lado ganador mostrando una mejora de 0,2% y que el Promedio Industrial superara el mínimo del día para cerrar en 10.596,67 puntos, reduciendo la pérdida a 0,46%. Si bien algunos encontraron cierto consuelo en que el NASDAQ no marcó su octava rueda consecutiva de baja, para otros lo peor fue que no se pudo superar la línea de los 2.000. Con el cierre de ayer, las blue chips acumulan una baja de 1,8% en lo que va del año, el mercado en su acepción más grande del S&P 500 8,2% y los papeles tecnológicos pierden 19,3%. Si bien la mayor parte de los comentarios de los analistas fue (como suele estar ocurriendo) negativa, en particular los de Salomón y Goldman (ésta presentó una caída en las ganancias y fue castigada con una baja de sus propias acciones), recién pareció que el mercado los tomaba en cuenta cuando por la tarde la gente de Merrill Lynch y de Lehman (de paso, la empresa mostró números por encima de lo esperado y gano 7,7%) les bajaba el pulgar a Intel y a Tellabs. Esta última acción parece ser lo que precipitó a que Tellabs anunciara una disminución de sus ganancias, lo que fue recibido con una baja de 16% en el mercado afterhours. A la cabeza de la merma del Dow estuvo Honeywell, luego que el presidente de GE declarara que la probabilidad de una fusión entre las dos empresas es de "cero". Si bien la afirmación muestra la frustración de quienes lucharon por la operación, contando incluso con el apoyo del presidente Bush, de todas formas fue un duro golpe para el mercado. Algunos dicen que lo que estamos viendo es una suerte de "venganza" de los europeos ante una serie de fusiones que fueron destruidas por las autoridades anti-monopólicas estadounidenses. La otra baja importante entre las blue chips fue Boeing golpeada por al pérdida de contratos ante Airbus y las pérdidas de AMR. Hoy habla Greenspan ante el Congreso. La pregunta es: ¿hace alguna diferencia?

Dejá tu comentario

Te puede interesar