Madrid (Reuters, EFE) - Los pilotos de la aerolínea española Iberia secundarán hoy la tercera jornada de huelga de una serie de diez paros, que podrían ampliarse tras la ruptura de las negociaciones entre la compañía y los trabajadores ayer.
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La empresa española, en tanto, aseguró que se opone a negociar «bajo el chantaje permanente de huelgas» que encabeza el sindicato de pilotos Sepla.
En una nota de prensa, Iberia dijo que había ofrecido a los pilotos un incremento salarial de 26% en cuatro años, pero sostuvo que no puede seguir negociando debido al «mantenimiento de la actual huelga y la amenaza de nuevos» paros.
Iberia anunció su decisión tras interrumpirse ayer una reunión entre la directiva de la compañía y representantes sindicales de los pilotos, donde se pretendía negociar el convenio colectivo en víspera de la tercera de diez jornadas de huelga de 24 horas convocadas por el gremio de pilotos. Posteriormente, el sindicato de pilotos Sepla dijo que respondería con nuevas huelgas a la decisión de Iberia de interrumpir el proceso negociador y afirmó que la reunión del lunes fue suspendida unilateralmente por los directivos de la empresa sin dar mayores explicaciones.
Igual que en las dos jornadas de paro anteriores, Iberia ha cancelado 230 de los 1.022 vuelos previstos para hoy, 22,5% del total de sus vuelos. Los servicios mínimos decretados por las autoridades, considerados «abusivos» por los pilotos, permiten mantener 77,5% de la actividad. Del total de vuelos cancelados dos son de largo radio, 102 son destinos europeos y el resto rutas nacionales.
El pasado viernes hubo un nuevo intento frustrado de acercamiento que llevó al Sepla a asegurar que, en vista de lo «infructuoso» de las negociaciones, «no descarta convocar nuevos paros» de 24 horas. El calendario de convocatoria de huelga de Sepla incluye paros de 24 horas durante todos los martes del mes de julio, todos los lunes de agosto y el día 31 del mismo mes, en plena tempo-rada alta para el sector aéreo.
En términos económicos, para Iberia, recientemente privatizada y que el pasado 3 de abril comenzó a cotizar en Bolsa, cada jornada de paro revierte unas pérdidas de mil millones de pesetas (5,1 millones de dó-lares), además de numerosas cancelaciones de reservas. El ministro de Fomento, Francisco Alvarez-Cascos, insistió en que el gobierno tendrá un papel arbitral o neutral en el conflicto aéreo, tanto por estar liberalizado el sector como por ser la administración la que dicta los servicios mínimos y vela por su cumplimiento.
Fue precisamente el acatamiento de estos servicios mínimos una de las notas que marcaron los aeropuertos españoles en las dos jornadas de huelga pasadas, junto a la puntualidad de los despegues, cercana a 80 por ciento, según fuentes aeroportuarias.
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