22 de abril 2004 - 00:00

Impuesto al cheque golpea a las pymes

El costo anual del impuesto al cheque para una empresa promedio que cursa todos sus movimientos de fondos operativos por medio del sistema financiero representa más de 40%. Como los bancos tienen hoy bastante flexibilidad para trasladar ese costo, quien termina pagando el impuesto son las empresas, en especial, las pequeñas y medianas, afirma el Banco Central.

A la elevada carga impositiva que genera para las pymes hay que sumarle el significativo desincentivo al ahorro que representa el impuesto al cheque. Dado el bajo nivel de tasas nominales de interés vigentes, la constitución de un depósito a plazo fijo genera un costo impositivo superior al rendimiento de esa colocación. «El depositante termina entonces concentrando sus ahorros en colocaciones a la vista y las empresas manejándose cada vez más con efectivo, reduciéndose así, artificialmente, el plazo promedio del pasivo de los bancos. Cuanto menor es el plazo promedio de captación de los bancos, menores son las posibilidades de que retorne el crédito a largo plazo, ya que los bancos están atentos al descalce intertemporal», explica el ente monetario.

Ayer Prat-Gay, titular del Central, calificó de «buena noticia» el comienzo de la reducción de la alícuota del impuesto al cheque y, en un informe que presentó, señaló que los principales efectos distorsivos son el incentivo al traspaso de fondos desde depósitos a plazo hacia cuentas a la vista y efectivo; la sobreestimulación del uso de efectivo y el consecuente fomento de la informalidad en el ámbito económico, y la carga fiscal sobre el capital de trabajo de las empresas menos integradas verticalmente, fundamentalmente pymes.

Te puede interesar