Agentes norteamericanos y de las fuerzas de seguridad de Filipinas lograron incautar en Manila bonos falsos del Tesoro de los Estados Unidos y de Alemania por un valor superior a los
2.000 millones de dólares y 34 millones de pesos en billetes argentinos. La operación fue producto de una paciente investigación encarada por agentes de la policía nacional, funcionarios del Banco Central de Filipinas y miembros del servicio secreto de los Estados Unidos. Sorprende que la moneda argentina y por ese monto, estuviera en la lista de los estafadores. La defraudación tuvo como víctimas a acaudalados operadores financieros, cuyas identidades fueron mantenidas en reserva.
Manila (EFE) - Billetes argentinos falsificados por valor de 34 millones de pesos, fueron incautados por las Fuerzas de Seguridad de Filipinas, en colaboración con agentes estadounidenses. En la operación también se secuestraron bonos falsos de Estados Unidos y de Alemania por un monto superior a los 2.000 millones de dólares.
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La operación, que comenzó el sábado pasado en la ciudad de Cagayan de Oro, unos 810 kilómetros al sudeste de Manila, llevó al día siguiente a la detención de Archie Mingoc, el presunto cerebro de la banda de falsificadores, indicó el director en funciones de la Policía Nacional, Leandro Mendoza.
Entre las falsificaciones se encontraron bonos de la Reserva Federal de Estados Unidos por valor de unos 2.000 millones de dólares; bonos alemanes por unos diez millones de dólares; billetes argentinos por 34 millones de dólares y otras divisas en pequeñas cantidades, explicó Mendoza.
La redada fue realizada por agentes de la Policía Nacional, funcionarios del Banco Central de Filipinas y miembros del servicio secreto de Estados Unidos, tras un mes de vigilancia y después de determinar las identidades y las direcciones de los sospechosos.
«Recibimos informaciones de que varios individuos vendían y repartían bonos del Tesoro falsos en el sur (del país). Muchas de los víctimas eran gente acaudalada, pero se negaron a cooperar debido a que son personas influyentes en la zona», declaró el agente estadounidense Henry Thomas.
Por su parte, Mendoza dijo que al menos seis sospechosos más no fueron detenidos, aunque se presentaron contra ellos acusaciones por falsificación.