Durante diciembre, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 58,4%, 1,5 puntos porcentuales por encima del mismo mes de 2019. Se trató del mejor diciembre desde 2017 y encadenó la tercera mejora interanual en los últimos cuatro meses de 2020. En tanto, distintos indicadores dan cuenta de que la recuperación del sector fabril se mantuvo en enero.
Industria, mejor: trabajó al 58,4% de su capacidad en diciembre
Representó un avance de 1,5 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2019 y acumuló tres de los últimos cuatro meses con subas interanuales.
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En un año golpeado de lleno por la pandemia, el promedio del uso de la capacidad instalada durante 2020 se ubicó en 55,7%, casi 4 puntos por debajo del año anterior. Sin embargo, luego del desplome sufrido durante los meses de abril (42%) y mayo (46,4%), por los efectos de la parte más férrea de la cuarentena, el indicador se recuperó mes a mes hasta alcanzar en noviembre el 63,3%, el nivel más alto en los últimos dos años.
Durante diciembre, el crecimiento interanual en el uso de la capacidad instalada se dio en siete de los doce sectores relevados y de los restantes sectores, dos de ellos desaceleraron su caída respecto del mes anterior. “La principal incidencia positiva se observa en el bloque de la metalmecánica excepto automotores, que exhibe un nivel de utilización de la capacidad instalada de 49,7%, superior al registrado en diciembre de 2019 (40%). El mayor nivel de utilización de la capacidad instalada se vincula con el crecimiento interanual de la fabricación de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico”, señaló el organismo.
Por el contrario, la principal incidencia negativa se observa en el bloque de productos alimenticios y bebidas, que muestra un nivel de utilización de la capacidad instalada de 56,9%, inferior al registrado en diciembre del año anterior (63,3%), como consecuencia principalmente del menor nivel de molienda de oleaginosas. “En efecto, según datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, los niveles de molienda de soja y girasol registran caídas de 71% y 88%, respectivamente, en comparación con diciembre de 2019. Durante la mayor parte del mes, la actividad de la industria aceitera estuvo afectada por problemas sindicales, que generaron serias contingencias en el normal funcionamiento de las plantas de molienda”, detalló.
“La industria se encuentra recortando caídas y previsiblemente el crecimiento interanual va a sostenerse en enero. Así lo reflejan los indicadores de cámaras empresariales, que por ejemplo muestran mejoras interanuales en la producción de autos (ADEFA, +18% ia.), despachos de cemento (AFP, +20% ia.) y consumo energía industria sin ALUAR (CAMMESA, +5,1% ia.)”, señaló a Ámbito Nicolás Zeolla, economista jefe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), quien agregó: “Creemos que el recorte hacia fin de 2020 resultó más rápido del esperado, pudiendo ser que el año cierre con una caída en PBI menor a 10%, por debajo del 12,5% proyectado por el gobierno inicialmente”.
En ese contexto, Zeolla concluyó: “Aunque parezca obvio, hay que mencionar que la pandemia no terminó y que todavía hay sectores como esparcimiento, turismo, transporte y centros de compras, aún afectados por el distanciamiento social. Además de las medidas sanitarias, para que el rebote se transforme en recuperación es importante el impulso de la recomposición de salarios. Las condiciones están dadas para una rápida recuperación”.




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