Inflación anual fue 12,3% y subió deuda u$s 5.750 M

Economía

Diciembre tuvo una inflación medida en precios minoristas de un elevado 1,1% mensual, pero con el alivio de que fue menor que 1,4% que se preveía. Así, el cierre del año fue de 12,3%, superando la meta presupuestaria del gobierno (entre 8% y 11%). La parte más dramática de esto es que tal nivel le representó al país un costo de 5.750 millones de dólares, porque cada punto de inflación anual significa unos 460 millones de dólares de los títulos indexados por CER con que se logró zafar en 80% de los acreedores de la deuda pública, principalmente la externa. Con esos 5.750 millones -o por lo menos con 3.000 millones-, si hubiera existido una inflación más controlada, se podría haber pagado entre 30% y 50% de los 9.530 millones de dólares que se enviaron el martes al Fondo Monetario para dejar en cero la deuda del país con el organismo. En el esquema Kirchner, del que no puede decirse que sea un «plan», el dólar tiene que ser mantenido alto para favorecer que el gobierno extraiga las retenciones y con ese dinero mantener su política de subsidios. Pero, a su vez, un dólar alto deprime el salario real, motiva medidas de fuerza que logran aumentos salariales y esto alimenta la espiral inflacionaria. O sea que, en definitiva, tener dólar alto, ingresos elevados por retenciones y salarios que pierden poder adquisitivo es casi lo mismo que tener un dólar normal con menos convulsiones sociales y hace que la política económica del actual gobierno suene endeble.

Los precios al consumidor subieron 1,1% en diciembre, por lo que 2005 cerró con una inflación de 12,3%. Esta es la mayor alza anual desde 2002, cuando por la devaluación el índice minorista subió 40,9%. Es más del doble de la inflación de 2004 (6,1%) y más del triple de la registrada en 2003 (3,7%).

El costo de vida superó la estimación del Ministerio de Economía, que la ubicaba en 10,5% en el presupuesto nacional. Además, la inflación anual de la Argentina es una de las mayores considerando las principales economías de la región, sólo superada por Venezuela con 14,4%.

El crecimiento en el costo de vida, que anunció ayer el INDEC, se da a pesar de que el gobierno intentó controlar los precios durante todo el año a través de acuerdos con empresarios de diversos sectores. La intervención personal del presidente Néstor Kirchner en noviembre cuando atacó directamente a los supermercadistas y de hecho los obligó a acordar rebajas, sólo permitió que el valor de la canasta básica de alimentos retrocediera 0,1% en diciembre. Esto redujo ligeramente el índice minorista del último mes del año con respecto a noviembre.

Pero fueron justamente algunos de los sectores con los que se acordó mantener o reducir valores los que más crecieron en el año.
La carne subió 21,3% y sólo en diciembre contra noviembre algunos cortes como el cuadril registraron alzas de 5%. En los lácteos, un sector con los que también hubo negociaciones, el incremento anual fue de 17,1%. El yogur cremoso aumentó 5,5% en el último mes del año contra el mes anterior.

Otro de los rubros que aumentó fuertemente en el año fue el de alquileres.


Registraron un alza de 17,9% frente a 15,7% de alimentos y bebidas.
El presidente de la Unión Argentina de Inquilinos, Radamés Marini, advirtió que «la situaciónes más grave si se tiene en cuenta que los alquileres no aumentan todos juntos sino que, todos los días, se renueva una franja de los pactados hace dos años».

Según explicó a este diario el economista de MVA,
Javier Alvaredo, hay dos temas llamativos en los datos de la inflación: por un lado la estacionalidad que suele afectar a los productos congelados en octubre y noviembre, repercutió en el índice de diciembre.Y por otro, no se dio el pasaje de la reducción de precios de carne en el mercado de Liniers a los comercios minoristas.

Canasta básica

Según los cálculos oficiales, en diciembre habría retrocedido 0,1% el valor de la canasta básica alimentaria en relación con el mes anterior. Aún con esa baja mensual, en el año la suba acumulada es superior a 15%. El ministro de Interior, Aníbal Fernández, dijo ayer desde Villa Gesell que al gobierno «no le preocupa la inflación sino que se ocupa de ella. No se trata de un tema preocupante porque estamos convencidos de que las políticas llevadas a cabo» no derivarán en una espiral inflacionaria. Respecto de las razones de estacionalidad que determinan que en diciembre el alza de los precios sea más pronunciada, dijo que «es inevitable que suceda pero se trabajó fuerte y se tiene que seguir trabajando» en procura de contener los aumentos.

«El Estado, en su calidad de promotor de políticas económicas, tiene que procurar que los precios no se desborden y que la estacionalidad, a lo mejor por el proceso de demanda, no complique la vida de los argentinos», comentó el ministro.

Dejá tu comentario