La inflación de marzo fue del 3,3%, mayor a lo esperado

Economía

Estuvo impulsada por los alimentos, que subieron un 3,9%, y por el rubro Educación, que creció 17,5%. En el REM del Banco Central, analistas habían estimado un incremento en el índice del 2,6%.

La inflación se aceleró en marzo un 3,3%, afectada sobre todo por la suba de los bienes y servicios estacionales, para ubicarse por encima de las estimaciones realizadas por los analistas privados. La variación interanual, en tanto, registró un incremento en el Índice de Precios al Consumidor del 48,4%.

Según informó ayer el INDEC, la división Educación fue la de mayor aumento en marzo, impulsada por la actualización de cuotas de todos los niveles de la enseñanza: registró una suba del 17,5% con respecto al mes anterior (46,1% interanual). Por otra parte, el organismo señaló que la categoría Estacionales fue la de mayor aumento en marzo (4,9%), “donde se destacaron las subas en frutas y verduras, tubérculos y legumbres. Estas alzas, en conjunto con la observada en carnes, fueron las principales causas del aumento en la división Alimentos y Bebidas no alcohólicas, que fue la de mayor incidencia en todas las regiones”. El rubro Alimentos, de hecho, tuvo un incremento del 3,9%.

También se ubicó por encima de la inflación promedio la división Comunicación, que registró una suba de 8,3%, principalmente por aumentos en telefonía fija, móvil e internet: dichos incrementos “se retrotrajeron los últimos días de marzo, lo cual redujo su incidencia en la división”. El otro rubro que aumentó por sobre la media fue “Prendas de vestir y calzados”, con un 4,2%.

Por el contrario, la división “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” fue la de menor suba en marzo. “Dentro de ésta se destacaron las bajas observadas en las tarifas de electricidad, gas y otros combustibles en las regiones del Gran Buenos Aires, Pampeana, Cuyo y Patagonia”, señaló el INDEC.

La suba del mes pasado fue más fuerte de la esperada: los analistas consultados en el REM del Banco Central estimaban un 2,6%. Así, luego de tocar en febrero su nivel más bajo de los últimos dos años, con la inflación de marzo se cortó el sendero de desaceleración que parecían reflejarse en los últimos datos: en el primer trimestre, la suba del IPC es del 7,8%. En la comparación interanual (48,4%) se observa el menor registro de los últimos doce meses, aunque dicha desaceleración se encuentra vinculada a los altos registros inflacionarios de principios de 2019 (en marzo del año pasado, por caso, la suba fue del 4,7%). Según estimaciones privadas, “el mismo efecto podría continuar hasta mediados de año”.

“Sorprendió la aceleración respecto a enero y febrero. El componente de regulados, encabezado por Educación, tuvo influencia importante en el aumento. De todas formas, la inflación núcleo también registró un 3,1%, valor por encima del esperado. Respecto a la medición, es muy difícil saber el impacto del coronavirus, pero ya a mediados de marzo cuando se ‘rumoreaba’ acerca del confinamiento hubo desabastecimiento y algunos precios subieron exageradamente. Puede estar afectado por ello. Durante abril no estamos viendo entre semanas incrementos desmedidos de precios”, aseguró a este diario Guido Lorenzo, de la consultora LCG, quien estimó que la inflación de abril se ubicará “entre el 3% y el 3,5%”.

Por su parte, Gabriel Caamaño se refirió al nivel de influencia que las medidas contra el coronavirus pudieron tener en los indicadores: “En el alza en alimentos, por ejemplo, se ve una parte del impacto del Covid. Pero en otros sectores, a los que les deprimió la demanda y siguen operando, al menos parcialmente, impacta a la baja. Aunque ese efecto es menor que el anterior, porque a la baja no quiere decir que bajen necesariamente los precios, pero sí que van a subir menos de lo que hubieran subido. Más de la mitad de los servicios del IPC no está funcionando: esparcimiento, vestimenta, buena parte del transporte, turismo. Y tenés las tarifas congeladas. Es por eso que, si se tiene en cuenta todo eso, un 3,3% es alto”. De cara al próximo mes, el economista de Eco Ledesma analizó: “Alimentos es el rubro a seguir, eso lo sabíamos y estos datos lo confirman. Más allá de los controles que haga el Gobierno, que nunca han sido muy eficientes a la larga, menos en estos contextos de problemas en las cadenas de distribución y comercialización. Para abril, lo que es educación se revierte y el resto no debería aumentar”.

Otro de los datos a tener en cuenta para los próximos meses, según analizó la consultora LCG, “es el aumento de la brecha cambiaria evidenciado en los últimos días, que podría sumar presión sobre los precios locales, así como también sobre las autoridades del BCRA para dejar deslizar el tipo de cambio, en busca de acortar la distancia”. “A esto se suman tasas pasivas que se ubican en terreno real negativo y que incentivan a los ahorristas a destinar los pesos sobrantes a la compra de dólares, bienes y servicios”, concluyó.

Dejá tu comentario